Mosaico decorativo

Znaleziono 599 Wyniki dla: Tercer Cielo

  • Tú, castigado por el cielo, publica a todos el gran poder de Dios". Dicho esto, desaparecieron. (II Macabeos 3, 34)

  • El mismo que habita el cielo vigila aquel lugar y lo guarda, hiriendo de muerte a los que penetran en él para profanarlo". (II Macabeos 3, 39)

  • y extendió las manos con valor, diciendo con gallardía: "Del cielo he recibido estos miembros, y ahora los desprecio por amor de sus leyes, porque sé que un día el mismo cielo me los devolverá". (II Macabeos 7, 11)

  • Te pido, hijo mío, que mires al cielo y a la tierra y a todo lo que hay en ella, que reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada y que de la misma manera hizo el género humano. (II Macabeos 7, 28)

  • y el que tuvo lugar en Babilonia en la batalla contra los gálatas, en la que lucharon ocho mil judíos y cuatro mil macedonios; y a pesar de que los macedonios no sabían qué hacer, los ocho mil judíos aniquilaron a ciento veinte mil enemigos con la ayuda que les vino del cielo, y consiguieron un gran botín. (II Macabeos 8, 20)

  • El olor intolerable hacía que nadie se acercara a llevar a aquel que poco antes pensaba tocar los astros del cielo con su mano. (II Macabeos 9, 10)

  • Cuando estaba más trabada la batalla, los enemigos vieron en el cielo cinco hombres resplandecientes que, montados sobre caballos con bridas de oro, defendían y acaudillaban a los judíos. (II Macabeos 10, 29)

  • Dicho esto, se fue. Los sacerdotes, elevando las manos al cielo, suplicaban a quien siempre se había mostrado en defensa de nuestro pueblo, diciendo: (II Macabeos 14, 34)

  • Pero el malvado preguntó si, en efecto, había en el cielo un poderoso que hubiera ordenado santificar el día del sábado. (II Macabeos 15, 3)

  • Ellos le respondieron: "Hay un Señor vivo, soberano del cielo, que ha mandado celebrar el día séptimo". (II Macabeos 15, 4)

  • el Macabeo, al ver la muchedumbre que tenía delante, el aparato de las diversas armas y su ferocidad, levantó las manos al cielo e invocó al Dios que hace maravillas; pues bien sabía que la victoria no depende de las armas, sino de aquel que la concede a quien ve digno de ella. (II Macabeos 15, 21)

  • envía también ahora, oh Señor del cielo, tu ángel bueno delante de nosotros para hacerles temer y temblar con el poder de tu brazo. (II Macabeos 15, 23)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina