Mosaico decorativo

Znaleziono 3535 Wyniki dla: Sal

  • ¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que tú escuches? Yo te grito: "¡Violencia!", y tú no salvas. (Habacuc 1, 2)

  • Su esplendor es semejante al día, rayos saltan de sus propias manos, allí se oculta su poder. (Habacuc 3, 4)

  • Sales a salvar a tu pueblo, a salvar a tu ungido. Tú destruyes la casa del malvado, pones al desnudo sus cimientos hasta la roca. (Habacuc 3, 13)

  • He oído, y estoy profundamente conmovido; a tu voz tiemblan mis labios; estoy completamente descompuesto, mis pasos vacilan al andar. Tranquilo espero el día de la angustia, que ha de caer sobre el pueblo que nos asalta. (Habacuc 3, 16)

  • Pero yo me alegraré en el Señor; me gozaré en Dios, mi salvador. (Habacuc 3, 18)

  • Extenderé mi mano contra Judá y contra todos los habitantes de Jerusalén, y exterminaré de este lugar los restos de Baal, los nombres de sus ministros y de sus sacerdotes, (Sofonías 1, 4)

  • contra los que saltan sobre los umbrales y llenan la casa de su Señor de violencia y de fraude. (Sofonías 1, 9)

  • En aquel tiempo yo registraré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que se sientan en sus heces y dicen: "El Señor no hace nada, ni bien ni mal". (Sofonías 1, 12)

  • Ni la plata ni el oro que poseen podrán salvarlos. En el día de la ira del Señor la tierra entera será devorada por el fuego de su celo, pues él destruirá y exterminará de improviso a todos los habitantes de la tierra. (Sofonías 1, 18)

  • Por eso, ¡por mi vida!, dice el Señor omnipotente, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Amón como Gomorra: campos de cardos, montón de sal, desolación eterna. Los supervivientes de mi pueblo los saquearán, los que queden de mi nación los heredarán. (Sofonías 2, 9)

  • ¡Canta himnos, hija de Sión, alégrate, Israel, regocíjate y goza de todo corazón, hija de Jerusalén! (Sofonías 3, 14)

  • Aquel día se dirá a Jerusalén: No temas, Sión, no decaigan tus manos. (Sofonías 3, 16)


"Seria mais fácil a Terra existir sem o sol do que sem a santa Missa!" São Padre Pio de Pietrelcina