Mosaico decorativo

Znaleziono 3535 Wyniki dla: Sal

  • Y bien, dime por qué has huido y has venido a refugiarte entre nosotros. Lo has hecho para salvarte. Ten la seguridad de que salvarás tu vida esta noche y en adelante. (Judit 11, 3)

  • Viva Nabucodonosor, rey de toda la tierra, y viva su poder, que te ha enviado para restablecer el orden en todos los seres vivientes; ya que, gracias a ti, no sólo los hombres le sirven, sino hasta las bestias salvajes, los animales domésticos y las aves del cielo viven, gracias a tu poder, para Nabucodonosor y toda su dinastía. (Judit 11, 7)

  • Han determinado consumir las primicias del trigo y los diezmos del vino y del aceite, cosas sagradas reservadas a los sacerdotes de Jerusalén, que ningún seglar puede tocar ni siquiera con las manos. (Judit 11, 13)

  • Han enviado delegados a Jerusalén, donde el pueblo hace lo mismo, para conseguir autorización de los ancianos. (Judit 11, 14)

  • Porque tu sierva es devota y honra al Dios del cielo día y noche. Me quedaré contigo, señor, y saldré cada noche al valle a rezar a Dios para que me diga cuándo han cometido el pecado. (Judit 11, 17)

  • Te informaré entonces, y tú saldrás con tu ejército, y nadie podrá oponerte resistencia. (Judit 11, 18)

  • Te llevaré yo por toda la Judea hasta llegar a Jerusalén y haré que te sientes en el centro de ella. Tú los conducirás como ovejas sin pastor, y ni siquiera un perro ladrará contra ti. Todo esto me ha sido manifestado para que lo conocieras anticipadamente; Dios me lo ha comunicado, y me ha mandado anunciártelo". (Judit 11, 19)

  • Había pedido a Holofernes: "Ordena, señor mío, que me permitan salir para la oración". (Judit 12, 6)

  • Judit había dicho a su doncella que estuviera fuera del dormitorio, esperando su salida como los otros días, ya que había anunciado que saldría a la oración, de lo que había hablado al mismo Bagoas. (Judit 13, 3)

  • Todos, grandes y pequeños, se habían ido, y no había nadie en la tienda. Judit, de pie junto a la cama, dijo interiormente: "Señor, Dios omnipotente, mira en este momento la obra de mis manos para la exaltación de Jerusalén. (Judit 13, 4)

  • Envolvió luego el cuerpo con la ropa de la cama y quitó las cortinas de las columnas. Salió aprisa y entregó la cabeza de Holofernes a su doncella, (Judit 13, 9)

  • quien la metió en las alforjas de las provisiones; luego salieron ambas a la oración, como de costumbre. Atravesaron el campo, bordearon el valle, faldearon la montaña de Betulia y llegaron a las puertas de la ciudad. (Judit 13, 10)


"Invoquemos sempre o auxílio de Nossa Senhora." São Padre Pio de Pietrelcina