Znaleziono 2422 Wyniki dla: Río
Cuando Moisés entraba en la tienda de la reunión para hablar con el Señor, oía la voz que le hablaba desde lo alto del propiciatorio, que está sobre el arca de la alianza, entre los querubines. Así le hablaba el Señor. (Números 7, 89)
Así lo hizo Aarón: puso las lámparas en la parte anterior del candelabro, como el Señor había ordenado a Moisés. (Números 8, 3)
y los he puesto a las órdenes de Aarón y sus hijos, como personas donadas a ellos de entre los israelitas, para que hagan el servicio de los israelitas en la tienda de la reunión, y hagan sobre ellos el rito de absolución y no sean castigados por acercarse al santuario". (Números 8, 19)
El día en que fue levantada la morada, la nube cubrió la morada, la tienda del testimonio, y desde la tarde a la mañana estuvo sobre la morada en forma de fuego. (Números 9, 15)
Todavía tenían la carne entre los dientes, sin haberla aún acabado, cuando el Señor montó en cólera contra el pueblo y lo hirió con una gran plaga. (Números 11, 33)
Si el pecado por inadvertencia ha sido cometido por toda la comunidad, la comunidad entera ofrecerá un toro en holocausto de olor agradable al Señor con la ofrenda correspondiente de pan y de vino, según costumbre, y un macho cabrío por el pecado. (Números 15, 24)
Haced esto: Coré y todos sus secuaces, tomad los incensarios, (Números 16, 6)
Tomad cada uno vuestro incensario, poned en él el incienso y llegaos ante el Señor con vuestro incensario: 250 incensarios. Tú y Aarón, llegaos también con vuestro incensario". (Números 16, 17)
Cada uno tomó su incensario, puso fuego y colocó encima el incienso, y se presentaron a la entrada de la tienda de la reunión, juntamente con Moisés y Aarón. (Números 16, 18)
Apenas había acabado de hablar, el suelo se abrió bajo sus pies, (Números 16, 31)
la tierra abrió su boca y se los tragó a ellos y a sus familias, así como a todos los hombres de Coré y todos sus bienes. (Números 16, 32)
"Ordena a Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que saque del fuego los incensarios, pues están santificados, y que tire las brasas que haya en ellos. (Números 17, 2)