Mosaico decorativo

Znaleziono 2422 Wyniki dla: Río

  • habéis introducido extranjeros, incircuncisos de corazón e incircuncisos de cuerpo en mi santuario para que profanen mi templo, mientras vosotros me ofrecíais mi pan, grasa y sangre, quebrantando así mi alianza con todas vuestras monstruosidades. (Ezequiel 44, 7)

  • No habéis observado mis ritos sagrados, sino que se lo habéis encomendado a extranjeros en mi santuario. (Ezequiel 44, 8)

  • Esto dice el Señor Dios: Ningún extranjero, incircunciso de corazón e incircunciso de cuerpo, entrará en mi santuario; ninguno de los extranjeros que viven entre los israelitas. (Ezequiel 44, 9)

  • Servirán en mi santuario como guardas de las puertas del templo y ministros del servicio del templo. Inmolarán las víctimas de los holocaustos y las otras víctimas en favor del pueblo y estarán a su disposición para servirle. (Ezequiel 44, 11)

  • En cambio, los sacerdotes levitas, descendientes de Sadoc, que se mantuvieron fieles al servicio de mi santuario cuando los israelitas se extraviaron lejos de mí, serán quienes se acerquen a mí para servirme y quienes lleguen a mi presencia a ofrecerme la grasa y la sangre, dice el Señor Dios. (Ezequiel 44, 15)

  • Ellos entrarán en mi santuario, ellos se acercaron a mi mesa para servirme, ellos desempeñarán mi servicio. (Ezequiel 44, 16)

  • Al entrar por los pórticos del atrio interior vestirán hábito de lino; no llevarán vestidos de lana cuando oficien en los pórticos del atrio interior y dentro del templo. (Ezequiel 44, 17)

  • Cuando salgan al atrio exterior, donde está el pueblo, se despojarán de las vestiduras con que hayan oficiado; las dejarán en las salas del santuario y se pondrán otros vestidos, con el fin de no santificar al pueblo con sus vestiduras. (Ezequiel 44, 19)

  • Ningún sacerdote beberá vino el día en que tenga que entrar en el atrio a oficiar. (Ezequiel 44, 21)

  • y el día en que vuelva a entrar en el santuario, en el atrio interior para oficiar en el santuario, ofrecerá un sacrificio por el pecado, dice el Señor Dios. (Ezequiel 44, 27)

  • Cuando os repartáis por sorteo la tierra en patrimonio, reservaréis al Señor la parte sagrada del territorio: una extensión de doce kilómetros y medio de larga por diez de ancha. Este coto será todo él sagrado. (Ezequiel 45, 1)

  • En esta superficie medirás doce kilómetros y medio de largo por cinco de ancho; aquí estará el santuario, el lugar santo. (Ezequiel 45, 3)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina