Mosaico decorativo

Znaleziono 1774 Wyniki dla: Pueblo Judío

  • Yo, como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi vida por las leyes patrias, pidiendo a Dios que muestre pronto su misericordia con su pueblo, y a ti, con tormentos y castigos, te obligue a confesar que sólo él es Dios. (II Macabeos 7, 37)

  • Que termine en mí y en mis hermanos la ira del creador, que justamente ha venido sobre nuestro pueblo". (II Macabeos 7, 38)

  • Y suplicaban al Señor que mirara al pueblo pisoteado por todos y que se compadeciera del templo contaminado por hombres sacrílegos, (II Macabeos 8, 2)

  • y, en fin, que se haría judío e iría por todos los lugares habitados proclamando el poder de Dios. (II Macabeos 9, 17)

  • Se publicó un decreto, en el que se ordenaba que todo el pueblo judío debería conmemorar tales fiestas todos los años. (II Macabeos 10, 8)

  • Cuando el Macabeo se enteró, reunió a los jefes del pueblo y los recriminó por haber dejado escapar libres a los enemigos de sus hermanos, traicionando a éstos por dinero. (II Macabeos 10, 21)

  • Cuando los hombres del Macabeo supieron que se ponía sitio a sus fortalezas, suplicaron al Señor, en unión con el pueblo, con gemidos y llantos, que se dignara enviar un ángel para salvar a Israel. (II Macabeos 11, 6)

  • La carta de Lisias decía así: "Lisias al pueblo de los judíos, salud. (II Macabeos 11, 16)

  • La carta del rey al pueblo de los judíos es ésta: "El rey Antíoco al consejo de los ancianos y al pueblo judío, salud. (II Macabeos 11, 27)

  • Judas y sus hombres les dieron las gracias, encareciéndoles que fueran siempre benévolos con su pueblo; después se volvieron a Jerusalén, pues ya estaba cercana la fiesta de pentecostés. (II Macabeos 12, 31)

  • Judas, al saberlo, mandó al pueblo que invocara a Dios día y noche, para que, como siempre, también ahora viniera en ayuda de los que temían verse privados de la ley, de la patria y del templo, (II Macabeos 13, 10)

  • y para que aquel pueblo, que apenas había gozado un poco de libertad, no cayera de nuevo en manos blasfemas. (II Macabeos 13, 11)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina