Znaleziono 1774 Wyniki dla: Pueblo Judío
Tobías salió en busca de un pobre de entre nuestros connacionales, volvió y me dijo: "Padre". Yo le respondí: "¿Qué, hijo mío?". Replicó: "Padre, uno de nuestro pueblo ha sido estrangulado y tirado en la plaza". (Tobías 2, 3)
Ama a tus hermanos, y no desprecies a los hijos y a las hijas de tu pueblo, teniendo a menos elegir una mujer entre ellas, porque en la soberbia está la ruina y la discordia, y en la ociosidad, penuria y hambre, pues la ociosidad es la madre del hambre. (Tobías 4, 13)
Le daré gracias en el país de mi destierro y anunciaré su poder y su grandeza a mi pueblo pecador. Convertíos, pues, pecadores, y practicad ante él la justicia, seguros de que él mostrará su misericordia con vosotros. (Tobías 13, 8)
Hacía poco que habían vuelto del destierro, que el pueblo judío se había reunificado y que los objetos del culto, el altar y el templo habían sido purificados de su profanación. (Judit 4, 3)
Los israelitas hicieron como les había ordenado el sumo sacerdote Joaquín y el consejo de ancianos del pueblo de Israel, que habitaban en Jerusalén. (Judit 4, 8)
Dios oyó su clamor y comprendió su angustia. El pueblo ayunaba día tras día en Judá y Jerusalén, mirando al templo del Dios omnipotente. (Judit 4, 13)
El sumo sacerdote Joaquín, los sacerdotes del servicio y los levitas, ceñidos sus cuerpos con cilicio, ofrecían el sacrificio perpetuo, las ofrendas y los dones voluntarios del pueblo. (Judit 4, 14)
Y preguntó: "Cananeos, decidme quién es el pueblo que habita en las montañas, cuáles son las ciudades que ocupa, qué contingente tiene de tropas, en qué consiste su fuerza y su poder, quién es el rey que guía su ejército (Judit 5, 3)
Ajior, jefe de todos los amonitas, le respondió: "Escucha, señor, la palabra de boca de tu siervo y te anunciaré la verdad de ese pueblo que habita en la montaña, que reside cerca de ti, y no te diré ninguna mentira. (Judit 5, 5)
Este pueblo desciende de los caldeos. (Judit 5, 6)
Después bajaron a Egipto, porque hubo un hambre general en Canaán. Allí permanecieron mientras encontraron comida. Allí se multiplicaron hasta hacerse un pueblo numeroso e incontable. (Judit 5, 10)
Así pues, poderoso señor, si hay algún delito en este pueblo, si han pecado contra su Dios, si existe algún motivo de caída, sepámoslo; y entonces, adelante, y los venceremos. (Judit 5, 20)