Mosaico decorativo

Znaleziono 1753 Wyniki dla: Pueblo Hebreo

  • pero no quiso decírnoslo. De todo esto nosotros somos testigos". La asamblea los creyó, como ancianos y jueces del pueblo que eran. Y la condenaron a muerte. (Daniel 13, 41)

  • Entonces todo el pueblo volvió en seguida atrás. Los ancianos dijeron a Daniel: "Siéntate aquí en medio de nosotros y decláranos lo que piensas, ya que Dios te ha dado la madurez de la ancianidad". (Daniel 13, 50)

  • Y Daniel gozó de gran estima ante el pueblo desde aquel día en adelante. (Daniel 13, 64)

  • Y el Señor le dijo: "Ponle el nombre de "No-mipueblo", porque vosotros no sois ya mi pueblo ni yo soy vuestro Dios". (Oseas 1, 9)

  • El número de los israelitas será como la arena del mar, que no se puede medir ni calcular. Y en aquella época, en lugar de decirles: "No-mi-pueblo", se les dirá: "Hijos-de-Dios-vivo". (Oseas 2, 1)

  • Diréis a vuestros hermanos: "Mi-pueblo", y a vuestras hermanas: "Compadecida". (Oseas 2, 3)

  • Yo la sembraré para mí en el país, me compadeceré de "No-compadecida" y diré a "No-mi-pueblo": "Tú eres mi pueblo", y él dirá: "Dios mío". (Oseas 2, 25)

  • Mi pueblo será reducido al silencio por falta de ciencia; tú has rechazado el saber, y yo te rechazaré a ti de mi sacerdocio; has olvidado la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. (Oseas 4, 6)

  • Se alimentan del pecado de mi pueblo, están hambrientos de su iniquidad. (Oseas 4, 8)

  • Pero tanto al pueblo como al sacerdote les haré rendir cuentas de su conducta y pagarán según sus obras. (Oseas 4, 9)

  • Mi pueblo consulta a su trozo de leño, y su bastón le da respuestas porque un espíritu de prostitución le ha seducido: adoran a los ídolos y abandonan a su Dios. (Oseas 4, 12)

  • No castigaré a vuestras hijas porque se prostituyan, ni a vuestras nueras porque cometan adulterio, puesto que ellos también se van con prostitutas y con las prostitutas sagradas ofrecen sacrificios. Así el pueblo ignorante se prepara a la ruina. (Oseas 4, 14)


"Diga ao Senhor: Faça em mim segundo a Tua vontade, mas antes de mandar-me o sofrimento, dê-me forças para que eu possa sofrer com amor.". São Padre Pio de Pietrelcina