Znaleziono 1081 Wyniki dla: Padre Eterno
Pues esto dice el Señor respecto de Salún, hijo de Josías, rey de Judá, que ha sucedido a Josías, su padre, y que ha salido de este lugar: No volverá más, (Jeremías 22, 11)
¿Piensas asegurar tu reinado con tu pasión por el cedro? Tu padre sí comía y bebía, pero practicaba el derecho y la justicia, y todo le iba bien. (Jeremías 22, 15)
De lejos el Señor se le ha aparecido. Con amor eterno te he amado, por eso te trato con lealtad. (Jeremías 31, 3)
Entre lágrimas habían partido, entre consuelos los devuelvo junto a los arroyos de las aguas, por un camino llano, donde no dan traspiés. Pues soy un padre para Israel, Efraín es mi primogénito. (Jeremías 31, 9)
el grito de alegría y alborozo, el canto del esposo y de la esposa, la voz de aquellos que, al llevar al templo del Señor los sacrificios de acción de gracias, cantarán: "Dad gracias al Señor omnipotente, porque el Señor es bueno, porque es eterno su amor". Pues yo voy a cambiar la suerte de este país a su condición primera, dice el Señor. (Jeremías 33, 11)
Los hijos de Jonadab, hijo de Recab, han sido fieles a la orden recibida de su padre; este pueblo, en cambio, no ha querido obedecerme a mí. (Jeremías 35, 16)
En cambio, a la comunidad de los recabitas, Jeremías les dijo: "Esto dice el Señor todopoderoso, Dios de Israel: Porque habéis obedecido la orden de vuestro padre Jonadab y, fieles a sus mandatos, habéis practicado cuanto os prescribió, (Jeremías 35, 18)
Cuando tengan calor, les serviré bebida; los emborracharé hasta que se aturdan y caigan en sueño eterno para no despertar jamás -dice el Señor-. (Jeremías 51, 39)
Yo emborracharé a sus príncipes y a sus sabios, a sus gobernadores, sátrapas y héroes, y dormirán un sueño eterno para no despertar -dice el rey-, cuyo nombre es "El Señor omnipotente". (Jeremías 51, 57)
Huérfanos, sin padre hemos quedado; son nuestras madres como viudas. (Lamentaciones 5, 3)
Olvidasteis al Dios eterno, el que os sustentó; y afligisteis a Jerusalén, la que os crió. (Baruc 4, 8)
He visto el cautiverio de mis hijos y mis hijas, que el eterno les mandó. (Baruc 4, 10)