Znaleziono 1464 Wyniki dla: Mal
Dio fuerza a los humildes de su pueblo, dispersó a los malvados y perversos, fue observante de la ley. (I Macabeos 14, 14)
Puesto que hombres malvados se han apoderado del reino de nuestros padres, me he propuesto recobrarlo para restablecer la situación anterior. He reunido numerosas tropas y equipado naves de guerra (I Macabeos 15, 3)
Nos es grato escribir a los reyes y a los pueblos que no les hagan mal, que no les declaren la guerra ni a ellos, ni a sus ciudades, ni a su país, y que no pacten con sus enemigos. (I Macabeos 15, 19)
Jafa y Guézer, que reclamas, fueron causa de grandes males para nuestro pueblo y desolaban nuestro país, pero estamos dispuestos a darte trescientos cuarenta kilos de plata por ellas". (I Macabeos 15, 35)
Tolomeo cometió una gran traición, devolviendo mal por bien. (I Macabeos 16, 17)
el solo rey y único bondadoso; el solo liberal, el solo justo, omnipotente, eterno, que libras a Israel de todo mal, que elegiste a nuestros padres y los santificaste, (II Macabeos 1, 25)
según había prometido en la ley, de igual manera tendrá pronto compasión de nosotros y nos reunirá en el lugar santo de todas las naciones que hay bajo el cielo; pues él nos ha salvado de grandes males y ha purificado su santuario". (II Macabeos 2, 18)
Mientras la ciudad santa gozaba de una paz completa y se observaban todas las leyes por la piedad del sumo sacerdote Onías y su odio a toda maldad, (II Macabeos 3, 1)
y de Hircano, hijo de Tobías, persona de noble posición -contra las falsas denuncias del malvado Simón-; y que todo el tesoro era de trece mil seiscientos kilos de plata y seis mil seiscientos de oro; (II Macabeos 3, 11)
El tal Simón, delatador de los tesoros y traidor a la patria, calumniaba a Onías, como si hubiera sido el instigador contra Heliodoro y causa de sus males. (II Macabeos 4, 1)
Onías, viendo el peligro de la discordia y la insensatez de Apolonio, jefe de Celesiria y Fenicia, que apoyaba la maldad de Simón, se fue a ver al rey, (II Macabeos 4, 4)
A tal punto llegó el helenismo y el incremento de costumbres extranjeras a causa del malvado, más que sumo sacerdote, Jasón, (II Macabeos 4, 13)