Znaleziono 1764 Wyniki dla: Hunger In Israel
Porque a todo aquel de la casa de Israel o de los extranjeros que viven en Israel que se aleje de mí y meta sus ídolos en su corazón, teniendo así ante los ojos el incentivo de su pecado, y venga luego al profeta para consultarme, yo mismo, el Señor, le daré respuesta. (Ezequiel 14, 7)
Y si hasta el profeta se deja seducir y habla, es que yo, el Señor, he dejado a este profeta sucumbir a la seducción; y extenderé mi mano contra él y lo extirparé de en medio de mi pueblo Israel. (Ezequiel 14, 9)
a fin de que la casa de Israel no se descarríe más lejos de mí, ni siga manchándose con sus crímenes, sino que sean mi pueblo y yo sea su Dios", dice el Señor Dios. (Ezequiel 14, 11)
"Hijo de hombre, propón un enigma y cuenta una parábola a la casa de Israel. (Ezequiel 17, 2)
en el monte sublime de Israel lo plantaré; echará ramas y dará frutos y se hará un magnífico cedro. Bajo él habitarán toda clase de pájaros, toda clase de aves morará a la sombra de sus ramas. (Ezequiel 17, 23)
"¿Por qué circula entre vosotros este refrán en el país de Israel: Los padres comieron el agraz y los dientes de los hijos tienen la dentera? (Ezequiel 18, 2)
Por mi vida, dice el Señor Dios, que no repetiréis más este refrán en Israel. (Ezequiel 18, 3)
si no banquetea en los montes ni alza sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo ni se acerca a la mujer en la menstruación; (Ezequiel 18, 6)
no va a banquetear en los montes, no alza los ojos a los ídolos de la casa de Israel, no deshonra a la mujer de su prójimo, (Ezequiel 18, 15)
Me diréis: El camino del Señor no es justo. Escucha, casa de Israel: ¿Que no son justos mis caminos? ¿No son más bien vuestros caminos los que no son justos? (Ezequiel 18, 25)
Mas la casa de Israel anda diciendo: Los caminos del Señor no son justos. ¿Que no son justos mis caminos, casa de Israel? ¿No son más bien los vuestros los que no son justos? (Ezequiel 18, 29)
Yo juzgaré, pues, a cada cual según su conducta, casa de Israel, dice el Señor Dios. Convertíos y abandonad todas vuestras injusticias, y la injusticia no será más vuestra ruina. (Ezequiel 18, 30)