Znaleziono 1742 Wyniki dla: Don
Tus guardianes son como las langostas; tus funcionarios como enjambres de insectos, que se posan en las tapias en los días de frío. Sale el sol y levantan el vuelo sin que se sepa dónde han ido. (Nahún 3, 17)
¿Dónde están tus pastores? Muertos están, oh rey de Asiria; tus héroes están adormecidos, tu pueblo disperso por los montes, y no hay quien los reúna. (Nahún 3, 18)
Gaza será abandonada, Ascalón arrasada, Asdod será desterrada en pleno mediodía y Ecrón arrancada de raíz. (Sofonías 2, 4)
En aquel tiempo exterminaré a todos tus opresores; salvaré a las cojas, recogeré a las extraviadas, y haré de ellas un objeto de gloria y renombre en todos los países donde fueron despreciadas. (Sofonías 3, 19)
¿Dónde están vuestros padres? Y los profetas, ¿vivirán siempre? (Zacarías 1, 5)
Yo le dije: "¿Dónde vas? Y me contestó: A medir a Jerusalén para ver cuál es su anchura y su longitud. (Zacarías 2, 6)
Entonces pregunté al ángel que hablaba conmigo: ¿Dónde llevan la medida? (Zacarías 5, 10)
Y también Jamat, su vecina, Tiro y Sidón, tan sabias ellas. (Zacarías 9, 2)
¡Ay del pastor infiel que abandona las ovejas! ¡Que la espada venga sobre su brazo y sobre su ojo derecho! ¡Que su brazo se seque y que su ojo derecho quede completamente ciego! (Zacarías 11, 17)
Si Edón dice: "Hemos sido destruidos, pero reconstruiremos nuestras ruinas", esto dice el Señor todopoderoso: "Ellos edificarán, pero yo destruiré; serán llamados Tierra malvada, pueblo contra el que el Señor está eternamente indignado. (Malaquías 1, 4)
El hijo honra a su padre, el siervo honra a su señor. Pues si yo soy padre, ¿dónde está el honor que me pertenece? Y si soy señor, ¿dónde el respeto que se me debe?, dice el Señor todopoderoso justamente a vosotros, sacerdotes, que mientras despreciáis mi nombre, todavía decís: ¿En qué hemos despreciado tu nombre? (Malaquías 1, 6)
Vosotros cansáis al Señor con vuestras palabras, y sin embargo decís: "¿En qué le hemos cansado?". Con esto afirmáis: "Todo el que hace el mal es bien visto por el Señor y él lo acepta complacido", o "¿dónde está el Dios de la justicia?". (Malaquías 2, 17)