Mosaico decorativo

Znaleziono 4223 Wyniki dla: Dios Provee

  • Quedará en medio del mar como un tendedero de redes. Pues yo he hablado, dice el Señor Dios: Tiro será presa de los pueblos. (Ezequiel 26, 5)

  • Y sus hijas, que están tierra adentro, serán pasadas a cuchillo. Y sabrán que yo soy Dios. (Ezequiel 26, 6)

  • Pues esto dice el Señor Dios: Yo traigo, por el norte, sobre Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros, jinetes y gran número de tropas. (Ezequiel 26, 7)

  • Te convertiré en desnudo escollo, secadero de redes serás, y no volverás a ser reconstruida, porque yo, el Señor, he hablado", dice el Señor Dios. (Ezequiel 26, 14)

  • Esto dice el Señor Dios a Tiro: "Al estruendo de tu desplome, al gemido de tus heridos, cuando la carnicería hierva en medio de ti, ¿no temblarán las islas? (Ezequiel 26, 15)

  • Pues esto dice el Señor Dios: Cuando te haya reducido a un desierto, como las ciudades ya no habitadas, y se abalance sobre ti el océano y las aguas en masa te cubran, (Ezequiel 26, 19)

  • Te haré objeto de espanto y no existirás más. Se te buscará, pero no se te encontrará jamás, afirma el Señor Dios. (Ezequiel 26, 21)

  • Dirás a Tiro: Oh tú, que te sientas a la orilla del mar y traficas con pueblos esparcidos en islas sin cuento esto dice el Señor Dios. Tiro, tú has dicho: Yo soy la perfecta hermosura. (Ezequiel 27, 3)

  • "Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: Esto dice el Señor Dios: Tu corazón se ha enorgullecido y has dicho: Un dios soy yo, en la morada de un dios habito, en medio del mar. Tú, que eres un hombre y no un dios, has equiparado tu corazón al corazón de Dios. (Ezequiel 28, 2)

  • Por eso, esto dice el Señor Dios: Porque has hecho tu corazón semejante al corazón de Dios, (Ezequiel 28, 6)

  • ¿Podrás decir aún: Un dios soy yo, ante los verdugos? Un hombre eres, y no un dios, en manos de quienes te traspasan. (Ezequiel 28, 9)

  • ¡Tendrás la muerte de los incircuncisos, en manos de extranjeros! He hablado yo", dice el Señor Dios. (Ezequiel 28, 10)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina