Mosaico decorativo

Znaleziono 5954 Wyniki dla: Dios Está Cerca

  • para éstos, olor de muerte que mata; para aquéllos, olor de vida que da vida. ¿Y quién está a la altura de tal misión? (II Corintios 2, 16)

  • Nosotros no hacemos negocio con la palabra de Dios, como hacen muchos, sino que la predicamos con sinceridad, de parte de Dios, en presencia de Dios, en unión con Cristo. (II Corintios 2, 17)

  • pues es claro que vosotros sois una carta de Cristo redactada por mí y escrita, no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne, en vuestros corazones. (II Corintios 3, 3)

  • Tal es la confianza que, gracias a Cristo, tenemos ante Dios. (II Corintios 3, 4)

  • No es que sea capaz por mí mismo de hacer algo como cosa mía, pues mi capacidad viene de Dios, (II Corintios 3, 5)

  • Más aún; lo que bajo este aspecto fue glorioso en aquel ministerio ni siquiera merece tenerse en cuenta comparado con esta gloria soberana del evangelio. (II Corintios 3, 10)

  • El Señor es Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. (II Corintios 3, 17)

  • Por eso, teniendo este ministerio por la misericordia de Dios, no nos desanimamos. (II Corintios 4, 1)

  • Rechazamos la desvergüenza y la hipocresía, no procedemos con astucia ni falsificamos la palabra de Dios. Decimos siempre la verdad, y esto es nuestra recomendación a toda conciencia humana delante de Dios. (II Corintios 4, 2)

  • para los incrédulos, cuyas inteligencias cegó el dios de este siglo para que no brille el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios. (II Corintios 4, 4)

  • Pues el mismo Dios, que dijo: Brille la luz de entre las tinieblas, iluminó nuestros corazones para que brille el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro de Cristo. (II Corintios 4, 6)

  • Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que aparezca claro que esta pujanza extraordinaria viene de Dios y no de nosotros. (II Corintios 4, 7)


"Que Jesus reine sempre soberano no seu coração." São Padre Pio de Pietrelcina