Znaleziono 4324 Wyniki dla: David Como Pastor
Gedeón tomó consigo diez hombres de entre sus siervos e hizo como el Señor le había ordenado; pero como no se atrevía a hacerlo de día, por miedo a su familia y a la gente de la ciudad, lo hizo de noche. (Jueces 6, 27)
Gedeón dijo a Dios: "Si de verdad quieres salvar a Israel por mi mano, como has dicho, (Jueces 6, 36)
mira, voy a poner un vellón de lana al sereno; si el rocío se posa solamente sobre el vellón estando seco todo el suelo, entonces sabré que librarás a Israel por mi mano, como has dicho". (Jueces 6, 37)
Gedeón hizo bajar sus tropas al agua, y el Señor le dijo: "A todos los que lamen el agua de su mano como la lamen los perros, ponlos a un lado; y a todos los que se arrodillan para beber, ponlos a otro". (Jueces 7, 5)
Los madianitas, los amalecitas y la gente de oriente estaban desplegados en el valle, tan numerosos como langostas; sus camellos eran innumerables, como la arena que hay a orillas del mar. (Jueces 7, 12)
Los de la tribu de Efraín dijeron a Gedeón: "¿Qué manera es ésta de obrar con nosotros? ¿Cómo no nos has convocado cuando ibas a luchar contra los madianitas?". Y se querellaron fuertemente contra él. (Jueces 8, 1)
Después preguntó a Zébaj y Salmuná: "¿Cómo eran los hombres que matasteis en el Tabor?". Ellos respondieron: "Eran como tú; cada uno de ellos parecía un príncipe". (Jueces 8, 18)
Entonces Zébaj y Salmuná dijeron: "Ánimo, mátanos tú; porque como es el hombre, así es su fuerza". Entonces Gedeón se levantó, mató a Zébaj y Salmuná y se quedó con las lunetas que llevaban al cuello sus camellos. (Jueces 8, 21)
Y añadió: "Quiero pediros una cosa: Dadme cada uno de vosotros un anillo de los del botín, pues como los vencidos eran ismaelitas tenían anillos de oro". (Jueces 8, 24)
Jefté partió con ellos, y el pueblo lo eligió como jefe y caudillo. Y Jefté repitió en Mispá, ante el Señor, lo que antes había dicho. (Jueces 11, 11)
y preguntó al ángel del Señor: "¿Cómo te llamas, para que cuando se cumpla tu palabra te estemos agradecidos?". (Jueces 13, 17)
El espíritu del Señor se apoderó de Sansón y, con sólo las manos, desgarró al león como se desgarra un cabrito. Pero no contó a sus padres lo que había hecho. (Jueces 14, 6)