Mosaico decorativo

Znaleziono 355 Wyniki dla: Cuatro Animales

  • Y hasta se extraviaron largamente por las sendas del error, tomando por dioses a los más viles y groseros animales, engañados como niños sin uso de razón. (Sabiduría 12, 24)

  • Desgraciados, en cambio, y con la esperanza puesta en cosas muertas, los que llamaron dioses a obras de manos de hombre: oro y plata trabajados con arte, figuras de animales, o a una piedra inútil, obra de mano antigua. (Sabiduría 13, 10)

  • Adoran también a los más repugnantes animales, y por su estupidez aun son los peores de todos. (Sabiduría 15, 18)

  • Nada hay en ellos que pueda hacerlos atrayentes, como sucede a veces a la vista de los animales. Hasta fueron excluidos de la aprobación y bendición de Dios. (Sabiduría 15, 19)

  • Por eso fueron castigados con razón por tales animales y atormentados por una multitud de bestias. (Sabiduría 16, 1)

  • Y así aquéllos, aunque estaban ansiosos de alimento, ante el aspecto repugnante de los animales que les enviaste, perdieron las ganas de comer; mientras que tu pueblo, después de una breve privación, gustó un manjar exquisito. (Sabiduría 16, 3)

  • Unas veces la llama se debilitaba, para no consumir los animales enviados contra los malvados y hacerles ver que era la justicia de Dios la que los perseguía. (Sabiduría 16, 18)

  • Aunque no hubiera nada terrible que pudiera asustarlos, ellos, sobresaltados por el paso de los animales y el silbido de las serpientes (Sabiduría 17, 9)

  • la carrera invisible de animales que brincan, el rugido de ferocísimas bestias, el eco repercutiendo en las concavidades de las montañas, todo los dejaba paralizados de terror. (Sabiduría 17, 19)

  • En su vestidura talar estaba representado el mundo entero; los nombres gloriosos de los padres estaban grabados sobre las cuatro filas de piedras preciosas, y tu majestad sobre la diadema de su cabeza. (Sabiduría 18, 24)

  • pues los animales terrestres se volvían acuáticos, y los que nadan se trasladaban a la tierra. (Sabiduría 19, 19)

  • Las llamas, por el contrario, no consumían las carnes de endebles animales que en ellas se movían, ni se derretía aquel alimento celestial, semejante al rocío y tan frágil como él. (Sabiduría 19, 21)


"Subamos sem nos cansarmos, sob a celeste vista do Salvador." São Padre Pio de Pietrelcina