Znaleziono 794 Wyniki dla: Construcción Del Templo
Y continuaba: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, creador del cielo y de la tierra, que ha dado al rey David un hijo sabio, entendido, sensato y prudente, que está para construir un templo al Señor y un palacio real. (II Crónicas 2, 11)
Salomón comenzó la construcción del templo del Señor en Jerusalén, sobre el monte Moria, allí donde su padre había tenido la visión. Era el lugar preparado por David en la era de Ornán, el jebuseo. (II Crónicas 3, 1)
Comenzó la construcción el día veinte del segundo mes, el cuarto año de su reinado. (II Crónicas 3, 2)
Los cimientos puestos por Salomón para el templo de Dios tenían treinta metros de largo y diez de ancho. (II Crónicas 3, 3)
Delante del templo levantó dos columnas de dieciséis metros de altura, rematadas por capiteles que medían dos metros y medio. (II Crónicas 3, 15)
Puso las columnas en la fachada del templo, una a la derecha y la otra a la izquierda; llamó yaquín a la de la derecha y boaz a la de la izquierda. (II Crónicas 3, 17)
Hizo diez candelabros de oro, según la forma prescrita, y los puso en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. (II Crónicas 4, 7)
Jurán hizo las calderas, las palas y los aspersorios, concluyendo así todo el trabajo que el rey Salomón le había encargado para el templo del Señor: (II Crónicas 4, 11)
las calderas, los palos, los tenedores y todos sus accesorios. Todos estos utensilios que Jurán hizo al rey para el templo del Señor eran de bronce bruñido. (II Crónicas 4, 16)
Salomón hizo todos los demás utensilios para el templo de Dios: el altar de oro y las mesas sobre las que se ponían los panes de la proposición; (II Crónicas 4, 19)
Cuando se terminaron las obras que Salomón había mandado hacer en el templo del Señor, el rey trajo la plata, el oro y el mobiliario que su padre David había dedicado al Señor y lo depositó en el tesoro del templo. (II Crónicas 5, 1)
y la llevaron al templo con la tienda de la reunión y todos los utensilios sagrados que había en ella. La llevaron los sacerdotes y los levitas. (II Crónicas 5, 5)