Znaleziono 472 Wyniki dla: Ciudades
Sus dominios y ciudades eran: Betel; al oriente, Naarán; al occidente, Guézer; Siquén y Ayá con sus respectivas aldeas. (I Crónicas 7, 28)
Pertenecían también a los hijos de Manasés: Betrán, Tanac, Megido y Dor con sus respectivas aldeas. En estas ciudades residían los hijos de Josué, hijo de Israel. (I Crónicas 7, 29)
Los primeros en volver a habitar en sus dominios y ciudades fueron israelitas laicos, sacerdotes, levitas y servidores del templo. (I Crónicas 9, 2)
Cuando los israelitas del valle vieron que habían huido y que Saúl con sus tres hijos habían muerto, abandonaron también ellos sus ciudades y se dieron a la fuga. Los filisteos vinieron y se establecieron en ellas. (I Crónicas 10, 7)
y dijo a toda la asamblea de Israel: "Si os parece bien y creéis que ésta es la voluntad del Señor, nuestro Dios, enviaremos mensajeros a nuestros hermanos esparcidos por todo Israel, a los sacerdotes y a los levitas que habitan en las ciudades y campos de alrededor, para que vengan a reunirse con nosotros, (I Crónicas 13, 2)
En Tibjab y en Cun, ciudades de Hadadézer, se apoderó también de una gran cantidad de bronce, que sirvió a Salomón para hacer la pila, las columnas y los utensilios de bronce. (I Crónicas 18, 8)
Contrataron a sueldo al rey de Maacá, sus tropas y treinta y dos mil carros, que acamparon frente a Madabá, mientras los amonitas, reunidos fuera ya de sus ciudades, estaban prontos al combate. (I Crónicas 19, 7)
¡Ánimo!, luchemos valientemente por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios. Que el Señor haga lo que bien le parezca". (I Crónicas 19, 13)
Se llevó cautivos a sus habitantes y los puso a trabajar con sierras, picos y hachas. Lo mismo hizo con todas las ciudades amonitas. David y todo su ejército volvieron a Jerusalén. (I Crónicas 20, 3)
Al frente de los almacenes del rey estaba Azmávet, hijo de Adiel; al frente de los almacenes de las ciudades, aldeas y fortalezas de la provincia estaba Jonatán, hijo de Uzías; (I Crónicas 27, 25)
Salomón reunió carros y caballos, llegando a tener 1.400 carros y 12.000 caballos, que destacó en las ciudades guarnición y en Jerusalén, junto al rey. (II Crónicas 1, 14)
Cuando en el país haya hambre, peste, tizón, añublo, langosta o pulgón, o el enemigo del pueblo asedie una de sus ciudades, o cuando hubiere cualquier otra plaga o epidemia, (II Crónicas 6, 28)