Mosaico decorativo

Znaleziono 7268 Wyniki dla: ángel Del Señor

  • El siervo de mi señor, el rey, se lo da todo al rey". Y añadió: "Que el Señor, tu Dios, te sea propicio". (II Samuel 24, 23)

  • El rey respondió a Ornán: "No, yo quiero comprártelo a precio de plata. No quiero ofrecer al Señor, mi Dios, sacrificios que no me cuestan nada". Y David compró la era y los bueyes en cincuenta monedas de plata. (II Samuel 24, 24)

  • David levantó allí un altar al Señor y ofreció holocaustos y sacrificios de reconciliación. Entonces el Señor tuvo misericordia del país y retiró el castigo de Israel. (II Samuel 24, 25)

  • Natán dijo a Betsabé, la madre de Salomón: "¿No has oído que Adonías, el hijo de Jaguit, intenta reinar sin que lo sepa David, nuestro señor? (I Reyes 1, 11)

  • Ve a visitar al rey David, y dile: ¿No me has jurado tú, ¡oh rey, mi señor!, que tu hijo Salomón te sucederá en tu trono? Entonces, ¿con qué derecho se ha hecho rey Adonías? (I Reyes 1, 13)

  • Ella le contestó: "Señor mío, tú me has jurado por el Señor, tu Dios, que tu hijo Salomón te sucederá en el reino y él se sentará sobre tu trono. (I Reyes 1, 17)

  • Pero ahora resulta que Adonías se ha hecho rey sin que tú, ¡oh rey, mi señor!, lo sepas. (I Reyes 1, 18)

  • Hacia ti, ¡oh rey, mi señor!, se dirigen los ojos de todo Israel, para que les manifiestes quién se debe sentar en el trono del rey, mi señor, después de él. (I Reyes 1, 20)

  • Resultará, si no, que, cuando el rey, mi señor, descanse con sus padres, yo y mi hijo Salomón seremos tratados como reos". (I Reyes 1, 21)

  • Luego dijo: "¡Oh rey, mi señor!, tú debes de haber ordenado que Adonías te suceda en el reino y se siente en tu trono. (I Reyes 1, 24)

  • ¿Salió, tal vez, de mi señor, el rey, la orden de hacer esto, sin haber notificado a tus siervos quién se había de sentar sobre el trono de mi señor, el rey, después de él?". (I Reyes 1, 27)

  • Entonces el rey juró de esta manera: "¡Vive el Señor, que me ha salvado de todo peligro!, (I Reyes 1, 29)


"Diga ao Senhor: Faça em mim segundo a Tua vontade, mas antes de mandar-me o sofrimento, dê-me forças para que eu possa sofrer com amor.". São Padre Pio de Pietrelcina