Mosaico decorativo

Znaleziono 827 Wyniki dla: Historia De Judá

  • y fortalecieron el reino de Judá y consolidaron a Roboam, hijo de Salomón, por tres años. Pues tres años siguió el camino de David y de Salomón. (II Crónicas 11, 17)

  • Repartió hábilmente a todos sus hijos por toda la tierra de Judá y de Benjamín, en todas las ciudades fortificadas, les dio alimentos en abundancia y les buscó mujeres. (II Crónicas 11, 23)

  • Tomó las ciudades fortificadas de Judá y llegó hasta Jerusalén. (II Crónicas 12, 4)

  • El profeta Semaías vino a Roboam y a los jefes de Judá que se habían reunido en Jerusalén para hacer frente a Sosaq, y les dijo: «Así dice Yahveh: Vosotros me habéis abandonado, y por esto también yo os abandono en manos de Sosaq.» (II Crónicas 12, 5)

  • Gracias a su humillación se apartó de él la ira de Yahveh y no le destruyó del todo; y concedió algunas cosas buenas a Judá. (II Crónicas 12, 12)

  • Los hechos de Roboam, los primeros y los postreros, ¿no están escritos en la historia del profeta Semaías y del vidente Iddó? Hubo guerra continua entre Roboam y Jeroboam. (II Crónicas 12, 15)

  • Abías comenzó a reinar sobre Judá el año dieciocho del rey Jeroboam. (II Crónicas 13, 1)

  • Entre tanto, Jeroboam hizo dar un rodeo para poner una emboscada y atarcarles por detrás, de manera que él estaba frente a Judá y la emboscada a espaldas de éstos. (II Crónicas 13, 13)

  • Al volver Judá la cabeza, vio que se presentaba combate de frente y por detrás. (II Crónicas 13, 14)

  • Entonces clamaron a Yahveh y, mientras los sacerdotes tocaban las trompetas, los hombres de Judá lanzaron el grito de guerra; y al alzar el grito de guerra los hombres de Judá, desbarató Dios a Jeroboam y a todo Israel delante de Abías y de Judá. (II Crónicas 13, 15)

  • Huyeron los israelitas delante de Judá, y Dios los entregó en sus manos. (II Crónicas 13, 16)

  • Quedaron entonces humillados los israelitas y prevalecieron los hijos de Judá por haberse apoyado en Yahveh, el Dios de sus padres. (II Crónicas 13, 18)


"O amor tudo esquece, tudo perdoa, sem reservas." São Padre Pio de Pietrelcina