Mosaico decorativo

Znaleziono 1698 Wyniki dla: Guerra Contra Amalec

  • El hombre que peca contra su propio lecho dice en su corazón: "¿Quién me ve? La oscuridad me rodea y los muros me cubren; nadie me ve: ¿qué puedo temer? El Altísimo no se acordará de mis pecados". (Eclesiástico 23, 18)

  • Porque, primero, ha desobedecido la Ley del Señor; segundo, ha faltado contra su marido; tercero, se ha prostituido con su adulterio, teniendo hijos con un hombre extraño. (Eclesiástico 23, 23)

  • Si un hombre mantiene su enojo contra otro, ¿cómo pretende que el Señor lo sane? (Eclesiástico 28, 3)

  • No vayas por un camino lleno de obstáculos y no tropezarás contra las piedras. (Eclesiástico 32, 20)

  • Los ojos del Señor miran a aquellos que lo aman: él es escudo poderoso y apoyo seguro, refugio contra el viento abrasador y el ardor del mediodía, salvaguardia contra el tropiezo y auxilio contra la caída. (Eclesiástico 34, 16)

  • no se muestra parcial contra el pobre y escucha la súplica del oprimido; (Eclesiástico 35, 13)

  • Levanta tu mano contra las naciones extranjeras y que ellas vean tu dominio. (Eclesiástico 36, 2)

  • ¡Un compañero comparte las alegrías del amigo y en el momento de la aflicción, se vuelve contra él! (Eclesiástico 37, 4)

  • No pidas consejo a una mujer sobre su rival, ni a un cobarde sobre la guerra, ni a un comerciante sobre un negocio, ni a un comprador sobre una venta, ni a un envidioso sobre la gratitud, ni a un despiadado sobre un beneficio, ni a un perezoso sobre cualquier trabajo, ni al que trabaja por horas sobre la conclusión de una obra, ni a un servidor holgazán sobre un trabajo difícil: no cuentes con estos para ningún consejo. (Eclesiástico 37, 11)

  • Unos intrusos se confabularon contra él y le tuvieron celos en el desierto: los secuaces de Datán y Abirón y la banda de Coré, ardiendo de furor. (Eclesiástico 45, 18)

  • Al ver esto, el Señor se disgustó y fueron exterminados por el ardor de su ira: él obró prodigios contra ellos, consumiéndolos con su fuego ardiente. (Eclesiástico 45, 19)

  • ¡Qué glorioso era cuando alzaba su brazo y blandía la espada contra las ciudades! (Eclesiástico 46, 2)


"Seja modesto no olhar." São Padre Pio de Pietrelcina