Znaleziono 3037 Wyniki dla: Ana
No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y seas tenido por mentiroso. (Proverbios 30, 6)
¡No, hijo mío! ¡No, hijo de mis entrañas! ¡No, hijo de mis votos! (Proverbios 31, 2)
compré esclavos y esclavas, y algunos me nacieron en casa; poseí también ganado en abundancia, más que todos mis predecesores en Jerusalén. (Eclesiastés 2, 7)
Yo reconocí que todo lo que hace Dios dura para siempre: no hay que añadirle ni quitarle nada, y Dios obra así para que se tenga temor en su presencia. (Eclesiastés 3, 14)
Luego volví mis ojos a otra cosa vana bajo el sol: (Eclesiastés 4, 7)
El que ama el dinero no se sacia jamás, y al que ama la opulencia no le bastan sus ganancias. También esto es vanidad. (Eclesiastés 5, 9)
la palabra del rey es soberana y nadie puede decirle: "¿Qué haces?". (Eclesiastés 8, 4)
Hay una cosa vana que acontece sobre la tierra; a algunos justos les sucede lo que corresponde a la manera de obrar de los malvados, y a algunos malvados les sucede lo que corresponde a la manera de obrar de los justos. Yo digo que también esto es vanidad. (Eclesiastés 8, 14)
Goza de la vida con la mujer que amas, mientras dure esa vana existencia que Dios te concede bajo el sol, porque esa es tu parte en la vida y en el esfuerzo que realizas bajo el sol. (Eclesiastés 9, 9)
Además, yo vi otra cosa bajo el sol: la carrera no la gana el más veloz, ni el más fuerte triunfa en el combate; el pan no pertenece al más sabio, ni la riqueza al más inteligente, ni es favorecido el más capaz, porque en todo interviene el tiempo y el azar. (Eclesiastés 9, 11)
Entonces pensé: "Más vale maña que fuerza", pero la sabiduría del pobre es despreciada y nadie escucha sus palabras. (Eclesiastés 9, 16)
El esfuerzo fatiga al necio, porque no se da maña ni para ir a la ciudad. (Eclesiastés 10, 15)