Fondare 2268 Risultati per: Um
Y comerás este alimento en forma de galleta de cebada, que cocerás a la vista de ellos sobre excrementos humanos". (Ezequiel 4, 12)
para que, al faltar el pan y el agua, desfallezca cada uno junto a su hermano y se consuman en su pecado". (Ezequiel 4, 17)
Cuando se cumplan los días del asedio, quemarás al fuego una tercera parte en medio de la ciudad, otra tercera parte la cortarás a espada en sus alrededores y la otra la esparcirás al viento, mientras que yo desenvainaré la espada detrás de ellos. (Ezequiel 5, 2)
Después tomarás un pequeño número de entre éstos y los atarás al vuelo de tu manto; (Ezequiel 5, 3)
Por eso esto dice el Señor Dios: Vosotros sois más rebeldes que las naciones que os rodean, no habéis practicado mis mandamientos, no habéis cumplido mis órdenes, ni siquiera habéis obrado conforme a las costumbres de las naciones que os rodean. (Ezequiel 5, 7)
Un tercio de tus habitantes morirá de peste y se consumirá de hambre en medio de ti, otro tercio caerá a cuchillo en tus alrededores y el otro lo esparciré yo a todos los vientos, desenvainando detrás de ellos la espada. (Ezequiel 5, 12)
Cuando yo dispare contra vosotros las terribles flechas del hambre, que harán estragos porque las lanzaré justamente para destruiros, aumentaré el hambre entre vosotros y os quitaré las reservas de víveres. (Ezequiel 5, 16)
vuestros altares serán devastados y hechas pedazos vuestras columnas. Arrojaré a vuestros muertos delante de vuestros ídolos, (Ezequiel 6, 4)
Por todo vuestro territorio las ciudades serán arruinadas y devastadas las colinas, a fin de que sean destruidos y devastados vuestros altares, despedazados y aventados vuestros ídolos, hechas añicos vuestras columnas y aniquiladas vuestras obras. (Ezequiel 6, 6)
Y sabréis que yo soy el Señor, cuando sus cadáveres, atravesados, estén allí en medio de sus ídolos, alrededor de sus altares, en toda colina elevada, en la cima de todos los montes, bajo todo árbol verde y bajo toda encina frondosa, dondequiera que hayan quemado los perfumes agradables a todos sus ídolos. (Ezequiel 6, 13)
Ha sonado tu hora, oh habitante del país, se ha cumplido el tiempo, está cercano el día de consternación, que no de júbilo, en los montes. (Ezequiel 7, 7)
Yo haré venir a los pueblos más feroces, que se apoderarán de sus casas. Humillaré la soberbia de los poderosos y sus santuarios serán profanados. (Ezequiel 7, 24)