Mosaico decorativo

Fondare 1814 Risultati per: Tribus De Israel

  • Y ciñeron con sayales los lomos y con cuerdas el cuello, y se presentaron al rey de Israel diciendo: "Tu servidor Ben Hadad dice: Perdóname la vida, por favor". El rey respondió: "¿Está aún vivo? Es mi hermano". (I Reyes 20, 32)

  • Pero sucedió que, mientras tu siervo atendía acá y allá, el hombre desapareció". El rey de Israel le dijo: "Ésa es tu sentencia. Tú mismo la has pronunciado". (I Reyes 20, 40)

  • Él entonces se quitó la venda de los ojos, y el rey de Israel reconoció que era uno de los profetas. (I Reyes 20, 41)

  • Y el rey de Israel se fue a casa triste e irritado y entró en Samaría. (I Reyes 20, 43)

  • Jezabel le dijo: "¿Eres tú realmente el rey de Israel?... Levántate, come y estáte tranquilo. Yo te daré la viña de Nabot, el yezraelita". (I Reyes 21, 7)

  • "Anda y vete a ver a Ajab, rey de Israel, en Samaría. Está en la viña de Nabot, adonde ha ido para apoderarse de ella. Le dirás: Esto dice el Señor: ¡De modo que, después de haber matado, robas! (I Reyes 21, 18)

  • voy a acarrear sobre ti la desgracia: barreré tu posteridad y exterminaré de Ajab todo varón, esclavo y libre, de Israel. (I Reyes 21, 21)

  • Haré de tu casa como de la casa de Jeroboán, hijo de Nabat, o como de la casa de Basá, hijo de Ajías, por haberme irritado y haber hecho pecar a Israel. (I Reyes 21, 22)

  • Pasaron tres años sin guerra entre Siria e Israel. (I Reyes 22, 1)

  • Y al tercer año, Josafat, rey de Judá, fue a visitar al rey de Israel, (I Reyes 22, 2)

  • Entonces el rey de Israel reunió a los profetas, cuatrocientos, y les dijo: "¿Debo atacar a Ramot de Galaad, o no?". Respondieron: "Atácala, porque el Señor la pondrá en tus manos". (I Reyes 22, 6)

  • El rey de Israel respondió a Josafat: "Hay todavía uno por medio del cual podemos consultar al Señor; pero yo le odio porque nunca me profetiza cosas buenas, sino cosas malas. Es Miqueas, hijo de Yimlá". Josafat dijo: "No hable así el rey". (I Reyes 22, 8)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina