Fondare 1923 Risultati per: Tierra

  • Las aguas crecieron y aumentaron sobre la tierra, mientras el arca continuaba flotando sobre su superficie. (Génesis 7, 18)

  • Tanto crecieron las aguas sobre la tierra, que llegaron a cubrir todos los montes más altos que hay bajo el cielo. (Génesis 7, 19)

  • Perecieron todos los seres vivientes que se mueven en la tierra, aves, ganados, bestias salvajes y toda la humanidad; (Génesis 7, 21)

  • todo lo que tiene hálito de vida en sus narices, todo lo que habita la tierra seca, todo pereció. (Génesis 7, 22)

  • Todos los seres vivientes sobre la superficie de la tierra fueron exterminados; hombres y bestias salvajes, reptiles y aves del cielo desaparecieron de la tierra. Únicamente quedó Noé y los que estaban con él en el arca. (Génesis 7, 23)

  • La inundación de las aguas sobre la tierra duró ciento cincuenta días. (Génesis 7, 24)

  • Dios se acordó de Noé y de todas las bestias y ganados que estaban con él en el arca. Hizo pasar un viento sobre la tierra, y bajaron las aguas. (Génesis 8, 1)

  • Las aguas fueron retirándose gradualmente de la tierra; al cabo de ciento cincuenta días comenzaron a bajar, (Génesis 8, 3)

  • y soltó un cuervo, el cual estuvo volando, yendo y viniendo, hasta que se secaron las aguas sobre la tierra. (Génesis 8, 7)

  • Después soltó una paloma, para ver si se habían secado las aguas sobre la superficie de la tierra. (Génesis 8, 8)

  • La paloma, no encontrando dónde posarse, volvió de nuevo al arca, porque las aguas cubrían la superficie de toda la tierra. Noé sacó la mano, la agarró y la metió en el arca. (Génesis 8, 9)

  • Y por la tarde volvió, trayendo en su pico una rama de olivo. Así conoció Noé que las aguas no cubrían ya la superficie de la tierra. (Génesis 8, 11)


“Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma e de que a cruz deve ser o nosso pão cotidiano. Assim como o corpo precisa ser nutrido, também a alma precisa da cruz, dia a dia, para purificá-la e desapegá-la das coisas terrenas. Não queremos entender que Deus não quer e não pode salvar-nos nem santificar-nos sem a cruz. Quanto mais Ele chama uma alma a Si, mais a santifica por meio da cruz.” São Padre Pio de Pietrelcina