Mosaico decorativo

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  • ¡Ay, mis entrañas, mis entrañas! ¡Cómo sufro! ¡Entretelas de mi corazón! El corazón se me salta; ya no puedo callarme porque he oído el sonido del clarín, el clamor de guerra. (Jeremías 4, 19)

  • ¿Hasta cuándo he de ver el estandarte y escucharé el sonido del clarín? (Jeremías 4, 21)

  • ¡Oh, necio es mi pueblo, no me conocen; son hijos insensatos, no tienen inteligencia, diestros sólo para el mal, pero no saben hacer el bien! (Jeremías 4, 22)

  • Sí, oigo gritos como de mujer en parto, angustias como de primeriza. Son los gritos de la hija de Sión, que gime y alarga las manos. "¡Ay de mí, que voy a sucumbir bajo los golpes de los asesinos!". (Jeremías 4, 31)

  • Por eso el león de la selva los asalta, el lobo del desierto los destroza, el leopardo está al acecho ante sus ciudades; todo el que sale fuera es despedazado; porque son muchos sus delitos, abundantes sus rebeldías. (Jeremías 5, 6)

  • Y los profetas no son más que el viento, la palabra en ellos no se alberga". (Jeremías 5, 13)

  • Su aljaba es un sepulcro abierto; son una legión de héroes. (Jeremías 5, 16)

  • He emplazado sobre ellos centinelas. "¡Atención al sonar de la trompeta!". Pero han dicho: "¡No estaremos atentos!". (Jeremías 6, 17)

  • Están armados de arcos y espadas; son crueles, sin piedad. Su clamor es como el estruendo del mar, cabalgan en corceles, cada uno está armado para la batalla contra ti, hija de Sión. (Jeremías 6, 23)

  • Son todos empedernidos rebeldes, sembradores de calumnias, todos ellos corrompidos. (Jeremías 6, 28)

  • Tendrían que avergonzarse de sus acciones execrables, pero han perdido la vergüenza; no saben ya ni sonrojarse. Por eso han de caer entre los que perecen; se desplomarán cuando yo los visite, -dice el Señor-. (Jeremías 8, 12)

  • ¡Quién me brindara en el desierto un albergue de ambulantes! Abandonaría entonces a mi pueblo; me alejaría de él, porque son todos adúlteros, una pandilla de traidores. (Jeremías 9, 1)


"Onde há mais sacrifício, há mais generosidade." São Padre Pio de Pietrelcina