Mosaico decorativo

Fondare 949 Risultati per: Servicio En El Templo

  • Me enteré también de que no se habían vuelto a entregar las porciones de los levitas, y que los levitas y los cantores encargados del servicio habían tenido que irse cada uno a su campo. (Nehemías 13, 10)

  • Por eso reprendí a los dirigentes y les dije: "¿Por qué ha sido abandonado el templo de Dios?". Después los reuní de nuevo y los restablecí en sus funciones; (Nehemías 13, 11)

  • ¡Acuérdate de mí por esto, oh Dios mío, y no olvides las obras buenas que hice por el templo de mi Dios y por su servicio! (Nehemías 13, 14)

  • Cuando yo era joven y me encontraba en la tierra de Israel, toda la tribu de nuestro padre Neftalí se había separado de la dinastía de David y de Jerusalén, ciudad elegida entre todas las tribus de Israel para ofrecer sacrificios, pues allí se había construido y consagrado para siempre el templo, morada de Dios. (Tobías 1, 4)

  • Da gracias dignamente al Señor y bendice al rey de los siglos, porque de nuevo su templo será con gozo construido, (Tobías 13, 11)

  • vete a Media con tus hijos, pues creo en la palabra que pronunció Nahún sobre Nínive en nombre de Dios. Todo llegará y sucederá sobre Asiria y Nínive. Todo lo que han anunciado los profetas de Israel, enviados de Dios, se verificará y ninguna de sus palabras fallará, sino que todo se cumplirá a su debido tiempo. Será más fácil salvarse en Media que en Asiria o Babilonia. Sé y creo que sucederá todo lo que ha dicho y que ninguna de sus palabras fallará: Nuestros hermanos que viven en Israel serán dispersados y llevados cautivos, e Israel será un desierto; desiertas quedarán Samaría y Jerusalén, y el templo de Dios será incendiado y quedará desolado por algún tiempo. (Tobías 14, 4)

  • Pero Dios tendrá otra vez misericordia, volverán a Israel y reconstruirán el templo; pero no como el primero, hasta que se cumpla el tiempo prefijado. Tras esto volverán todos de su destierro y reconstruirán Jerusalén con dignidad, como también el templo, según lo previsto por los profetas de Israel. (Tobías 14, 5)

  • se llenaron de pánico y se angustiaron al tenerlo a las puertas, pensando en Jerusalén y en su templo. (Judit 4, 2)

  • Hacía poco que habían vuelto del destierro, que el pueblo judío se había reunificado y que los objetos del culto, el altar y el templo habían sido purificados de su profanación. (Judit 4, 3)

  • Todos los israelitas, hombres, mujeres y niños que habitaban en Jerusalén, se postraron ante el templo, se cubrieron de ceniza sus cabezas y se ciñeron con saco ante el Señor. (Judit 4, 11)

  • Rodearon también el altar con sacos, y todos juntos pidieron fervorosamente al Dios de Israel que no entregase sus hijos al pillaje, que no fuesen sus mujeres arrebatadas ni sus ciudades destruidas y que el templo no fuese profanado y ultrajado por paganos. (Judit 4, 12)

  • Dios oyó su clamor y comprendió su angustia. El pueblo ayunaba día tras día en Judá y Jerusalén, mirando al templo del Dios omnipotente. (Judit 4, 13)


"Sigamos o caminho que nos conduz a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina