Mosaico decorativo

Fondare 2422 Risultati per: Río

  • A continuación me llevó al atrio interior por el pórtico sur. Midió este pórtico que daba al sur: tenía iguales dimensiones que los otros. (Ezequiel 40, 28)

  • Su vestíbulo daba al atrio exterior, sus pilastras tenían palmeras diseñadas y se subía a él por ocho gradas. (Ezequiel 40, 31)

  • Su vestíbulo daba al atrio exterior. Sobre las pilastras de ambos lados había diseños de palmeras y se subía a él por ocho gradas. (Ezequiel 40, 34)

  • Las mismas dimensiones que los anteriores tenían sus celdas, pilastras y vestíbulo. Había también ventanas alrededor. Era de veinticinco metros de largo y doce y medio de ancho. (Ezequiel 40, 36)

  • Su vestíbulo daba al atrio exterior; sobre las pilastras de ambos lados había diseños de palmeras y se subía a él por ocho gradas. (Ezequiel 40, 37)

  • Otras dos mesas había en el lado exterior, para el que sube, a la entrada del pórtico norte, y otras dos al otro lado, hacia el vestíbulo del pórtico. (Ezequiel 40, 40)

  • Me llevó al atrio interior. Había dos salas, una al lado del pórtico norte, con su fachada al sur; otra al lado del pórtico sur, cuya fachada da al norte. (Ezequiel 40, 44)

  • Midió luego el atrio: era un cuadrado de cincuenta metros de lado. El altar estaba frente al templo. (Ezequiel 40, 47)

  • La anchura de la puerta era de cinco metros: dos metros y medio por un lado y dos y medio por el otro. Midió también el santuario: veinte metros de largo por diez de ancho. (Ezequiel 41, 2)

  • De allí penetró en el interior y midió las pilastras de la puerta: un metro; la puerta: tres metros; la anchura de la puerta: tres metros y medio. (Ezequiel 41, 3)

  • La anchura de las salas aumentaba a medida que se subía, porque el saliente del muro, en cada piso, giraba en torno al templo y así por arriba el templo dejaba a las salas una amplitud un poco mayor. Del piso inferior se podía subir al del medio, y de éste al superior. (Ezequiel 41, 7)

  • El espesor del muro exterior de las salas era de dos metros y medio; quedaba un paso libre junto a las salas del templo. (Ezequiel 41, 9)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina