Mosaico decorativo

Fondare 1774 Risultati per: Pueblo Judío

  • Daré vuestros hijos y vuestras hijas a los habitantes de Judá, y ellos los venderán al lejano pueblo de los sabeos. Lo ha dicho el Señor. (Joel 4, 8)

  • El Señor ruge desde Sión, hace oír su voz desde Jerusalén, y el cielo y la tierra se estremecen. Pero el Señor será un refugio para su pueblo, una fortaleza para los israelitas. (Joel 4, 16)

  • romperé el cerrojo de Damasco, exterminaré al que se sienta en el trono de Bicat Aven y al que tiene el cetro de Bet Edén, y el pueblo asirio será desterrado a Quir, dice el Señor. (Amós 1, 5)

  • ¿Sonará la trompeta en la ciudad sin que el pueblo se alarme? ¿Sucederá en la ciudad una desgracia sin que el Señor la haya causado? (Amós 3, 6)

  • Porque esto dice el Señor, Dios: El pueblo que salía a la guerra con mil se quedará con cien; y el que salía con cien se quedará con diez. (Amós 5, 3)

  • El Señor me dijo: "¿Qué ves, Amós?". Respondí: "Una plomada". Y el Señor me dijo: "Pongo la plomada en medio de mi pueblo Israel, y no le perdonaré por más tiempo. (Amós 7, 8)

  • El Señor me tomó de detrás del rebaño, diciéndome: Vete, profetiza a mi pueblo Israel. (Amós 7, 15)

  • Y me dijo: "¿Qué ves, Amós?". Yo contesté: "Una canasta de frutas maduras". El Señor me dijo: "Viene el fin sobre mi pueblo Israel; no le perdonaré más tiempo". (Amós 8, 2)

  • A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, los que dicen: "No se acercará a nosotros ni nos alcanzará la desgracia". (Amós 9, 10)

  • Yo reconduciré el resto de mi pueblo, Israel, y reconstruirán las ciudades derruidas y las habitarán, plantarán viñas y beberán su vino, harán huertos y comerán sus frutos. (Amós 9, 14)

  • no entres en la ciudad de mi pueblo el día de su ruina; no te alegres también tú de su desgracia el día de su ruina, ni eches mano a su riqueza el día de su ruina. (Abdías 1, 13)

  • Entonces le dijeron: "Dinos el motivo de esta desventura. ¿Cuál es tu profesión? ¿De dónde vienes? ¿Cuál es tu país? ¿De qué pueblo eres?". (Jonás 1, 8)


"Deus nunca me recusou um pedido". São Padre Pio de Pietrelcina