Mosaico decorativo

Fondare 842 Risultati per: Pan

  • Madmená se da a la huida; escapan los habitantes de Guebín. (Isaías 10, 31)

  • La vaca y la osa pastarán en compañía, juntos reposarán sus cachorros, y el león como un buey comerá hierba. (Isaías 11, 7)

  • Están espantados; dolores y espasmos les asaltan, y se retuercen como mujer en parto; unos a otros se miran aterrados, sus rostros son una llama. (Isaías 13, 8)

  • Los que te ven se te quedan mirando, comentando te contemplan: ¿Éste es el hombre que espantaba a la tierra, que hacía temblar a los reinos, (Isaías 14, 16)

  • ¡Espanto al caer la tarde, y antes de la mañana ya no existen! Tal es el botín de nuestros saqueadores, la suerte de quienes nos despojan. (Isaías 17, 14)

  • Pues antes de la vendimia, pasada la floración, cuando la flor se hace uva que madura, entonces cortará los sarmientos con la podadera, arrancará y tirará los pámpanos. (Isaías 18, 5)

  • Y el país de Judá será el terror de Egipto; cada vez que se le recuerde, se espantarán por la decisión que el Señor todopoderoso ha tomado contra ellos. (Isaías 19, 17)

  • Oráculo sobre el desierto marítimo: Como huracanes atravesando el Negueb, vienen del desierto, de región espantosa. (Isaías 21, 1)

  • Por eso están llenos de convulsiones mis riñones; soy presa de dolores, como los dolores de mujer en parto; la angustia me aturde, el espanto me ciega. (Isaías 21, 3)

  • Id al encuentro del sediento a llevarle agua, habitantes del país de Temá; para darle pan, salid al encuentro del fugitivo. (Isaías 21, 14)

  • Porque es un día de consternación, de opresión y pánico por obra del Señor Dios todopoderoso. En el valle de la Visión los muros se desploman, y hasta la montaña llegan los gritos. (Isaías 22, 5)

  • Después de haberos dado el Señor el pan de la angustia y el agua de la aflicción, tu maestro no se esconderá más, sino que tus ojos le verán, (Isaías 30, 20)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina