Fondare 186 Risultati per: Oír
Congréguense todas las naciones, reúnanse los pueblos. ¿Quién, entre ellos, puede anunciar esto y lo ha proclamado desde antiguo? Presenten sus testigos para justificarse, déjense oír para que digamos: ¡Es verdad! (Isaías 43, 9)
Sí, el Señor se compadece de Sión, se compadece de todas sus ruinas; convertirá su desierto en un edén, y su tierra seca en el jardín del Señor. Gritos de gozo y júbilo se oirán en ella, acción de gracias al son de la música. (Isaías 51, 3)
Ayunáis, sí, entre disputa y riña, golpeando inicuamente con el puño. No, no ayunéis como ahora haciendo oír allá arriba vuestra voz. (Isaías 58, 4)
No, la mano del Señor no es demasiado corta para salvar, ni su oído tan duro como para no oír; (Isaías 59, 1)
No se oirá hablar más de violencia en tu país, ni de opresión y ruina en tus confines; a tus muros llamarás salvación, a tus puertas alabanza. (Isaías 60, 18)
Sí; me alegraré en Jerusalén, me regocijaré en mi pueblo, y ya nunca se oirá en ella voz de llanto ni grito de lamento. (Isaías 65, 19)
Un grito se deja oír en los collados; llantos y súplicas de los hijos de Israel, porque han perdido su camino, han olvidado al Señor, su Dios. (Jeremías 3, 21)
El sacerdote Pasjur, hijo de Imer, que era inspector jefe del templo del Señor, al oír a Jeremías profetizar tales cosas, (Jeremías 20, 1)
El rey Joaquín, con todos los oficiales y magistrados, al oír sus palabras trató de darle muerte. Urías se enteró de ello y atemorizado huyó a Egipto. (Jeremías 26, 21)
Entonces Baruc leyó en el libro las palabras de Jeremías. Era en el templo del Señor, en la sala de Gamarías, hijo del secretario Safán, en el vestíbulo superior, a la entrada de la puerta nueva del templo del Señor. Todo el pueblo podía oír. (Jeremías 36, 10)
Al oír aquellas palabras, se miraron unos a otros espantados y dijeron a Baruc: "Tenemos que comunicar sin falta al rey todo esto". (Jeremías 36, 16)
Pero no se espantaron ni se rasgaron las vestiduras el rey ni ninguno de sus servidores al oír estas palabras; (Jeremías 36, 24)