Mosaico decorativo

Fondare 2182 Risultati per: Mar

  • En aquel tiempo, leyendo el libro de Moisés en presencia del pueblo, se encontró escrito en él que los amonitas y los moabitas no debían entrar jamás a tomar parte en la comunidad de Dios, (Nehemías 13, 1)

  • No me di cuenta de que en la pared había golondrinas y, estando con los ojos abiertos, las golondrinas dejaron caer sobre mis ojos sus excrementos calientes, causándome unas manchas blancas. Acudí a los médicos buscando curación; pero cuantos más ungüentos me aplicaban, menos veía, hasta que me quedé completamente ciego. Durante cuatro años no pude ver. Mis hermanos estaban afligidos. Ajicar se preocupó de mi alimento durante dos años, hasta que se marchó a Elimaida. (Tobías 2, 10)

  • porque había tenido siete maridos, y el perverso demonio Asmodeo los había matado antes de que consumaran el matrimonio. "Tú eres -le decía la criada- la que matas a tus maridos. Te han dado a siete, y de ninguno has gozado. (Tobías 3, 8)

  • y que jamás deshonré mi nombre ni el de mi padre en este país de destierro. Soy hija única y heredera de mi padre; no tiene él ni pariente próximo ni compatriota a quien darme por esposa. Siete maridos he perdido; ¿para qué quiero la vida? Pero si no quieres quitármela, mírame y ten piedad de mí, para que no escuche jamás tales ultrajes". (Tobías 3, 15)

  • Y pensaba: "Acabo de pedir la muerte; ¿por qué no llamar a mi hijo Tobías y enterarle de lo del dinero antes de morir?". (Tobías 4, 2)

  • La madre lloraba y decía a Tobit: "¿Por qué has dejado marchar a mi hijo? ¿No era él nuestro apoyo y el que nos acompañaba siempre? (Tobías 5, 18)

  • Le respondió: "Deja esos pensamientos, mujer. Sano y salvo ha marchado nuestro hijo, y sano y salvo volverá, y entonces tus ojos podrán verlo con buena salud. (Tobías 5, 21)

  • Tobías respondió a Rafael: "Hermano Azarías, he oído decir que la joven se ha casado ya siete veces y que los siete maridos murieron en la habitación matrimonial la noche de bodas cuando iban a unirse a ella. He oído también decir que es un demonio quien los mataba. (Tobías 6, 14)

  • Aderezó la cama, como le dijo su marido, y, llorando, acompañó a su hija. Pero, enjugando sus lágrimas, le decía: (Tobías 7, 16)

  • Los dos exclamaron: "Amén, amén". (Tobías 8, 8)

  • Luego tomarás la mitad de mis bienes y te irás feliz a casa de tus padres; heredarás la otra mitad cuando hayamos muerto mi mujer y yo. Ánimo, hijo, que soy ya para siempre tu padre y Edna tu madre, como lo somos de tu mujer Sara. Ánimo, hijo". (Tobías 8, 21)

  • "¡Desgraciada de mí, hijo mío, luz de mis ojos! ¡Por qué te dejé marchar!". (Tobías 10, 5)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina