Fondare 1804 Risultati per: Jueces De Israel
dijo a todo el pueblo: "Esto dice el Señor, Dios de Israel: Vuestros padres, Téraj, padre de Abrahán y de Najor, vivían antiguamente al otro lado del río Éufrates y adoraban a otros dioses. (Josué 24, 2)
Balac, hijo de Sipor, rey de Moab, se levantó para hacer la guerra a Israel y mandó llamar a Balaán, hijo de Beor, para que os maldijese. (Josué 24, 9)
"Entonces, quitad de en medio de vosotros los dioses extranjeros e inclinad vuestros corazones al Señor, Dios de Israel". (Josué 24, 23)
Israel sirvió al Señor durante toda la vida de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que conocían todo lo que el Señor había hecho en favor de Israel. (Josué 24, 31)
El pueblo sirvió al Señor durante toda la vida de Josué y de los ancianos que sobrevivieron a Josué, que habían visto todas las grandes obras que el Señor había hecho en favor de Israel. (Jueces 2, 7)
murió también toda aquella generación que no conocía al Señor ni lo que había hecho por Israel. (Jueces 2, 10)
Entonces se encendió contra Israel la ira del Señor; los entregó en manos de salteadores, que los saquearon, y los vendió a sus enemigos de alrededor, a los que no fueron capaces de oponer resistencia. (Jueces 2, 14)
Entonces el Señor hizo surgir jueces que los libraron del poder de sus opresores. (Jueces 2, 16)
Pero ni aun a sus jueces obedecían. Se prostituyeron ante otros dioses y se prosternaron ante ellos. Se apartaron pronto del camino que habían seguido sus padres, dóciles a los mandamientos del Señor; pero ellos no lo hicieron así. (Jueces 2, 17)
El Señor hizo surgir los jueces. El Señor estaba con el juez y los libraba de la mano de sus enemigos mientras vivía el juez, pues se compadecía de ellos al oírles gemir bajo sus opresores y perseguidores. (Jueces 2, 18)
La ira del Señor se encendió contra Israel y dijo: "Ya que esta generación ha violado la alianza que yo había establecido con sus padres y no me ha obedecido, (Jueces 2, 20)
a fin de probar por su medio a Israel, para ver si sigue o no los caminos del Señor, como los siguieron sus padres". (Jueces 2, 22)