Mosaico decorativo

Fondare 1796 Risultati per: Historia De Israel

  • El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, estaban sentados en sus tronos con sus vestiduras regias en la explanada, y ante ellos todos los profetas en trance de profetizar. (I Reyes 22, 10)

  • "He visto a todo Israel disperso por los montes como rebaño sin pastor. Y el Señor decía: Éstos no tienen dueño. Que cada uno vuelva en paz a su casa". (I Reyes 22, 17)

  • El rey de Israel dijo a Josafat: "¿No te decía yo que nunca me profetiza bienes, sino males?". (I Reyes 22, 18)

  • El rey de Israel ordenó: "Prende a Miqueas y condúcelo a Amón, prefecto de la ciudad, y a Joás, mi hijo, (I Reyes 22, 26)

  • El rey de Israel y Josafat, rey de Judá, fueron a atacar a Ramot de Galaad. (I Reyes 22, 29)

  • El rey de Israel dijo a Josafat: "Yo iré disfrazado a la batalla, pero tú irás con tu vestidura real". Y se disfrazó y entró en batalla. (I Reyes 22, 30)

  • Mas el rey de Siria había dado estas órdenes a los treinta y dos jefes de sus carros: "No ataquéis a ninguno, sea oficial o soldado raso, sino únicamente al rey de Israel". (I Reyes 22, 31)

  • Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, se dijeron: "Éste es el rey de Israel". Y fueron contra él y lo atacaron. Josafat entonces lanzó un grito. (I Reyes 22, 32)

  • Los jefes de los carros se dieron cuenta de que no era el rey de Israel y dejaron de perseguirlo. (I Reyes 22, 33)

  • Pero un hombre disparó el arco al azar e hirió al rey de Israel entre las junturas de la coraza. El rey dijo a su auriga: "Da la vuelta y sácame del campo, porque estoy herido". (I Reyes 22, 34)

  • Pero arreció tanto la lucha aquel día, que el rey de Israel siguió firme en su carro frente a los sirios y murió al atardecer: la sangre de la herida cayó al fondo del carro. (I Reyes 22, 35)

  • El resto de la historia de Ajab, todo cuanto hizo, la casa de marfil que edificó y las ciudades que construyó, está escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. (I Reyes 22, 39)


"Não se desencoraje se você precisa trabalhar muito para colher pouco." São Padre Pio de Pietrelcina