Fondare 1526 Risultati per: Hijos Rebeldes
Y vuestros niños, los mismos que vosotros creíais presa de los enemigos, vuestros hijos que todavía no tienen uso de razón, éstos serán los que han de entrar. A ellos se la daré en propiedad. (Deuteronomio 1, 39)
Da esta orden al pueblo: Vais a pasar a través del territorio de vuestros hermanos, los hijos de Esaú, que habitan en Seír. Os tendrán miedo; pero tened cuidado; (Deuteronomio 2, 4)
Pasamos, pues, al lado de nuestros hermanos, los hijos de Esaú, que viven en Seír, camino de la Arabá, de Elat y de Asiongaber. Luego, dando la vuelta, tomamos el camino del desierto de Moab. (Deuteronomio 2, 8)
El Señor me dijo: No ataques a Moab ni los provoques al combate, pues nada te daré de su tierra. Ha sido a los hijos de Lot a quienes yo he dado Ar en posesión. ( (Deuteronomio 2, 9)
También en Seír vivían antiguamente los hurritas, que se vieron desposeídos y exterminados por los hijos de Esaú, los cuales se establecieron en su lugar, de la misma manera que hizo Israel con la tierra que el Señor le dio en posesión). (Deuteronomio 2, 12)
y te vas a encontrar con los amonitas. No los ataques ni los provoques al combate, pues no te daré nada de los hijos de Amón. Ha sido a los hijos de Lot a quienes yo la he dado en posesión. ( (Deuteronomio 2, 19)
lo mismo hizo con los hijos de Esaú, que vivían en Seír: El Señor exterminó a los hurritas, y ellos los echaron y se establecieron en su lugar hasta el día de hoy. (Deuteronomio 2, 22)
como ya me lo han permitido los hijos de Esaú que viven en Seír, y los moabitas que viven en Ar, hasta que a través del Jordán llegue a la tierra que el Señor, nuestro Dios, nos da. (Deuteronomio 2, 29)
El Señor, nuestro Dios, lo puso en nuestras manos, y lo derrotamos a él, a sus hijos y a todo el pueblo. (Deuteronomio 2, 33)
Pon atención, y no te olvides de lo que has visto con tus ojos ni lo dejes escapar nunca de tu corazón. Antes bien, enséñaselo a tus hijos y a tus nietos. (Deuteronomio 4, 9)
Recuerda el día que estabas en presencia del Señor, tu Dios, en el Horeb, cuando el Señor me dijo: Reúne al pueblo en torno mío para que yo le haga oír mis palabras y sepan temerme todos los días de su vida sobre la tierra, y enseñen a hacer otro tanto a sus hijos. (Deuteronomio 4, 10)
Cuando tengáis hijos y nietos y llevéis mucho tiempo en la tierra, si caéis en la prevaricación y os hacéis imágenes talladas de cualquier cosa, haciendo lo que el Señor prohíbe, (Deuteronomio 4, 25)