Fondare 5551 Risultati per: Hijos De Dios
Si en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar en posesión se encuentra un muerto tirado en el campo sin que se sepa quién lo mató, (Deuteronomio 21, 1)
Intervendrán después los sacerdotes levitas, ya que a ellos los eligió el Señor, tu Dios, para que le sirvan y bendigan en su nombre, y suya es también la decisión en caso de litigios y lesiones. (Deuteronomio 21, 5)
Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y el Señor, tu Dios, los haya entregado en tus manos y tú los hayas hecho prisioneros, (Deuteronomio 21, 10)
Si un hombre tiene dos mujeres y quiere a una y a la otra no, si las dos le dan hijos y el primogénito es de la que no quiere, (Deuteronomio 21, 15)
el día que reparta los bienes a sus hijos no podrá tratar como primogénito al hijo de la mujer que quiere con detrimento del hijo de la que no quiere, que es el verdadero primogénito, (Deuteronomio 21, 16)
su cadáver no podrá quedar allí durante la noche, sino que lo enterrarás el mismo día, pues el que muere colgado de un árbol es maldito de Dios, y tú no debes manchar la tierra que el Señor, tu Dios, te da en heredad. (Deuteronomio 21, 23)
La mujer no llevará vestidos de hombre y el hombre no llevará vestidos de mujer, pues son cosas aborrecibles a los ojos del Señor, tu Dios. (Deuteronomio 22, 5)
Pero el Señor, tu Dios, no escuchó a Balaán, e incluso cambió la maldición en bendición en favor tuyo; porque el Señor, tu Dios, te ama. (Deuteronomio 23, 6)
sus hijos, a partir de la tercera generación, podrán ser admitidos en la asamblea del Señor. (Deuteronomio 23, 9)
El Señor, tu Dios, está en medio de tu campamento para protegerte y librarte de tus enemigos. Por tanto, tu campamento debe ser santo, para que el Señor no vea indecencias en medio de él y no se aparte de ti. (Deuteronomio 23, 15)
No lleves a la casa del Señor, tu Dios, el dinero adquirido por esa prostitución para pagar el voto que hayas hecho, pues eso es aborrecible a los ojos del Señor, tu Dios. (Deuteronomio 23, 19)
Puedes exigírselo al extranjero, pero no a tu hermano, para que el Señor, tu Dios, te bendiga en todas tus empresas en la tierra que estás a punto de entrar a poseer. (Deuteronomio 23, 21)