Mosaico decorativo

Fondare 1920 Risultati per: Hambre En Israel

  • El asedio fue tan largo que se originó un hambre muy grande, hasta el punto de que una cabeza de asno llegó a costar ochenta monedas de plata, y un cuarto de puerros, cinco monedas de plata. (II Reyes 6, 25)

  • Si entramos en la ciudad, moriremos allí de hambre; y si nos quedamos aquí, moriremos también. Pasemos al campamento de los sirios: si nos dejan con vida, viviremos; y si nos matan, moriremos". (II Reyes 7, 4)

  • El Señor había hecho oír en el campamento de Siria un estrépito de carros de combate y de caballos, estrépito como de un poderoso ejército, y se habían dicho unos a otros: "El rey de Israel ha contratado a los reyes hititas y a los reyes de Egipto para atacarnos". (II Reyes 7, 6)

  • Eliseo dijo a la mujer cuyo hijo había resucitado: "Levántate y vete con tu familia a fijar tu residencia dondequiera que sea, porque el Señor ha llamado al hambre, que penetrará en el país durante siete años". (II Reyes 8, 1)

  • El año quinto de Jorán, hijo de Ajab, rey de Israel, subió al trono Jorán, hijo de Josafat, rey de Judá. (II Reyes 8, 16)

  • Siguió la conducta de los reyes de Israel y de la casa de Ajab, pues estaba casado con una hija de este. Hizo lo que es malo a los ojos del Señor. (II Reyes 8, 18)

  • El año doce de Jorán, hijo de Ajab, rey de Israel, subió al trono Ocozías, hijo de Jorán, rey de Judá. (II Reyes 8, 25)

  • Tenía cuarenta y dos años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. Su madre, hija de Omrí, rey de Israel, se llamaba Atalía. (II Reyes 8, 26)

  • Entonces tomarás la redoma de aceite y la derramarás sobre su cabeza, diciendo: "Esto dice el Señor: Yo te unjo por rey de Israel". Y, al momento, te escapas sin más". (II Reyes 9, 3)

  • Jehú se levantó y entró en la casa. Entonces el profeta derramó el aceite sobre su cabeza y le dijo: "Esto dice el Señor, Dios de Israel: Yo te unjo por rey del pueblo del Señor, de Israel. (II Reyes 9, 6)

  • Toda la casa de Ajab perecerá, porque yo exterminaré de Ajab todo varón, sea libre o esclavo, en Israel. (II Reyes 9, 8)

  • "¡Mentira! -replicaron-. Dínoslo tú". Él respondió: "Me ha hablado de esta y esta manera, y me ha dicho: Yo te unjo por rey de Israel". (II Reyes 9, 12)


"O Santo Rosário é a arma daqueles que querem vencer todas as batalhas." São Padre Pio de Pietrelcina