Mosaico decorativo

Fondare 1192 Risultati per: Guerra De David

  • Durante muchos días acampó ante el templo y allí colocó ballestas, máquinas de guerra, lanzafuegos, catapultas, escorpiones para lanzar flechas y hondas. (I Macabeos 6, 51)

  • "No haya guerra entre vosotros y yo; llegaré a vosotros con pocos hombres para tratar como amigos". (I Macabeos 7, 28)

  • Cayeron cerca de quinientos hombres de los de Nicanor, y el resto huyó a la ciudad de David. (I Macabeos 7, 32)

  • Los vencedores se apoderaron del botín de guerra, cortaron la cabeza de Nicanor y la mano derecha que él había levantado con orgullo, y la colgaron en Jerusalén a la vista de todos. (I Macabeos 7, 47)

  • Si estalla una guerra contra Roma o contra cualquiera de sus aliados en todo su imperio, (I Macabeos 8, 24)

  • Llegó a Betbasí, la sitió durante varios días y emplazó máquinas de guerra. (I Macabeos 9, 64)

  • Cuando se acercó a Asdod le mostraron el templo de Dagón incendiado, Asdod y sus alrededores destruidos, los cadáveres abandonados y los restos calcinados de todos los que Jonatán había quemado en la guerra, pues habían hecho montones a lo largo del recorrido del rey. (I Macabeos 11, 4)

  • Por entonces, Jonatán reunió las tropas de Judea para atacar la ciudadela de Jerusalén, emplazando contra ella muchas máquinas de guerra. (I Macabeos 11, 20)

  • Entretanto, Jonatán pidió al rey que retirara los acuartelamientos de la ciudadela de Jerusalén y de las fortalezas, pues estaban siempre en guerra contra Israel. (I Macabeos 11, 41)

  • Pero temiendo que Jonatán no se lo permitiera y le declarara la guerra, buscaba el modo de prenderlo y matarlo. Se puso en camino, y llegó a Betsán. (I Macabeos 12, 40)

  • Y luego dijo a Jonatán: "¿Por qué has movilizado a toda esta gente, si nosotros no estamos en guerra? (I Macabeos 12, 44)

  • Entonces todas las naciones vecinas se propusieron exterminarlos, diciendo: "No tienen jefe ni ayuda; hagámosles la guerra y borremos su memoria de entre los hombres". (I Macabeos 12, 53)


"Rezai e continuai a rezar para não ficardes entorpecidos". São Padre Pio de Pietrelcina