Mosaico decorativo

Fondare 1576 Risultati per: Guerra Contra Amalec

  • Después de esto continuó la guerra en Guézer contra los filisteos. Fue entonces cuando Sibecay, el jusatita, mató a Sipay, un descendiente de los gigantes. Los filisteos quedaron sometidos. (I Crónicas 20, 4)

  • Satán se levantó contra Israel e indujo a David a hacer el censo de Israel. (I Crónicas 21, 1)

  • para dar a David cuenta del censo del pueblo: el total ascendía a un millón cien mil hombres en edad de guerra, en Israel, y cuatrocientos setenta mil en Judá. (I Crónicas 21, 5)

  • que provenían del botín de guerra y de los despojos y habían dedicado al mantenimiento del templo del Señor. (I Crónicas 26, 27)

  • Joab, hijo de Sarvia, comenzó el censo, pero no lo terminó. Por eso se encendió la cólera de Dios contra Israel, y su número no se encuentra en las crónicas del rey David. (I Crónicas 27, 24)

  • pero Dios me dijo: Tú no construirás un templo a mi nombre, porque tú has sido hombre de guerra y has derramado sangre. (I Crónicas 28, 3)

  • Cuando alguno peque contra su prójimo y le obliguen a jurar ante tu altar en este templo, (II Crónicas 6, 22)

  • Cuando tu pueblo Israel sea derrotado por el enemigo por haber pecado contra ti, si se convierte, te confiesa su pecado, te suplica y te ruega en este templo, (II Crónicas 6, 24)

  • Cuando se cierre el cielo y no haya lluvia por haber pecado contra ti, si rezan en este lugar, te confiesan su pecado y se arrepienten a causa de tu castigo, (II Crónicas 6, 26)

  • Cuando tu pueblo salga a la guerra contra sus enemigos por el camino que tú le hayas señalado, si te rezan a ti vueltos hacia la ciudad que tú has elegido y hacia el templo que yo he construido a tu nombre, (II Crónicas 6, 34)

  • Cuando pequen contra ti, pues no hay hombre que no peque, y tú, irritado contra ellos, los entregues al enemigo que los llevará cautivos a tierra enemiga, lejana o cercana, (II Crónicas 6, 36)

  • escucha tú en el cielo, lugar de tu morada, su oración y súplica, hazles justicia y perdona a tu pueblo los pecados cometidos contra ti. (II Crónicas 6, 39)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina