Fondare 496 Risultati per: Gran Tribulación
¿y no voy a tener yo compasión de Nínive, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir su derecha de su izquierda, y una gran cantidad de animales?". (Jonás 4, 11)
El Señor es paciente, pero de gran poder, y no deja pasar nada. El Señor camina en la tempestad y en el huracán, y las nubes son el polvo de sus pies. (Nahún 1, 3)
¡Señor, he conocido tu fama; Señor, tengo un gran respeto por tu obra! ¡Hazla revivir en nuestro tiempo, en nuestro tiempo dala a conocer y en la ira acuérdate de compadecerte! (Habacuc 3, 2)
Aquel día -dice el Señor- se darán gritos en la puerta del Pescado, lamentos desde la ciudad nueva y una gran sacudida desde las colinas. (Sofonías 1, 10)
Cerca está el gran día del Señor, está cerca y llega velozmente. ¡Ya se oye el ruido del día del Señor, y hasta el valiente dará gritos de espanto! (Sofonías 1, 14)
Día de ira será el día aquel, día de tribulación y de angustia, día de calamidad y de miseria, día de tinieblas y de oscuridad, día de nubes y espesos nubarrones, (Sofonías 1, 15)
Betel-Sareser, gran oficial del rey, y sus gentes enviaron una delegación para implorar la gracia del Señor (Zacarías 7, 2)
"Estoy enamorado de Sión con un amor lleno de celos, y una gran cólera se enciende en mí a favor suyo". (Zacarías 8, 2)
Pondrá su pie en el monte de los Olivos, que está delante de Jerusalén, al oriente. El monte de los Olivos se dividirá en su punto medio en dirección este-oeste, dejando en el medio un gran valle; una mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur. (Zacarías 14, 4)
En aquel día el Señor provocará un gran pánico entre ellos; cada uno echará mano al otro, y lucharán cuerpo a cuerpo. (Zacarías 14, 13)
También Judá luchará con Jerusalén. Las riquezas de todos los pueblos de alrededor serán reunidas: oro, plata y vestidos en gran cantidad. (Zacarías 14, 14)
¡Maldito el tramposo que, teniendo en su rebaño un macho perfecto, hace una promesa y ofrece al Señor en sacrificio otro defectuoso! Yo soy un gran rey -dice el Señor todopoderoso-, y mi nombre es temible entre las naciones. (Malaquías 1, 14)