Fondare 804 Risultati per: Fuente De Vida
A precios fabulosos fueron comprados esos dioses en los que no hay soplo de vida. (Baruc 6, 24)
Pero si tú adviertes al justo para que no peque y él no peca, vivirá él porque fue advertido y tú habrás salvado tu vida". (Ezequiel 3, 21)
El vendedor no recuperará lo vendido aunque quede entre los vivos, porque no será revocada la sentencia contra toda su multitud. Nadie tiene segura su vida a causa de sus crímenes. (Ezequiel 7, 13)
Les dirás: Esto dice el Señor Dios: ¡Ay de aquellas que cosen bandas para toda clase de puños y hacen velos para cabezas de todas las tallas, con ánimo de cazar sus vidas! Queréis cazar la vida de las gentes de mi pueblo y salvaguardar vuestra propia vida. (Ezequiel 13, 18)
Porque habéis entristecido el corazón del justo con mentiras, cuando yo mismo no lo entristezco, y habéis apoyado al criminal para que no se convierta de su mala conducta y salve su vida, (Ezequiel 13, 22)
Pero si en ese país se encontrasen estos tres hombres: Noé, Daniel y Job, ellos, debido a su justicia, lograrían salvar su vida, dice el Señor Dios. (Ezequiel 14, 14)
Por mi vida, dice el Señor Dios, que no repetiréis más este refrán en Israel. (Ezequiel 18, 3)
Pues todas las vidas son mías; la vida del padre lo mismo que la vida del hijo; quien peque es el que morirá. (Ezequiel 18, 4)
Y si el criminal se aparta de la injusticia que había cometido y practica el derecho y la justicia, salvará su vida. (Ezequiel 18, 27)
Allí les di mis preceptos y les di a conocer mis leyes, que son fuente de vida para quien las observa. (Ezequiel 20, 11)
Pero el pueblo de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no caminaron según mis preceptos, despreciaron mis leyes que dan la vida a quien las observa, y profanaron mis sábados, por lo cual decidí derramar sobre ellos mi furor en el desierto y exterminarlos. (Ezequiel 20, 13)
Pero también los hijos se rebelaron contra mí; no caminaron según mis preceptos, no guardaron ni pusieron en práctica mis leyes, que dan la vida a quien las observa, y profanaron mis sábados. Entonces pensé derramar sobre ellos mi furor y desfogar mi ira contra ellos en el desierto. (Ezequiel 20, 21)