Mosaico decorativo

Fondare 7516 Risultati per: Espíritu Del Señor

  • Esto dice el Señor: Volverá a haber en este lugar, ahora desierto, sin hombres ni animales, así como en todas las ciudades, pastos donde los pastores apacentarán el rebaño. (Jeremías 33, 12)

  • En las ciudades de la montaña, en las de la llanura, en las de Negueb, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judá, pasará de nuevo el ganado por las manos de quien lo recuenta -dice el Señor-. (Jeremías 33, 13)

  • Vienen días -dice el Señor- en que yo cumpliré la promesa que tengo hecha a la casa de Israel y a la casa de Judá. (Jeremías 33, 14)

  • En aquellos días Judá será salvada y Jerusalén vivirá en seguridad, y éste será el nombre con que se la llamará: "El Señor es nuestra justicia". (Jeremías 33, 16)

  • Pues esto dice el Señor: No le faltará jamás a David un descendiente que se siente en el trono de la casa de Israel, (Jeremías 33, 17)

  • El Señor dijo a Jeremías: (Jeremías 33, 19)

  • Esto dice el Señor: "Si es que puede romperse mi alianza con el día y con la noche de modo que el día y la noche no se sucedan a su debido tiempo, (Jeremías 33, 20)

  • El Señor dijo a Jeremías: (Jeremías 33, 23)

  • ¿No te has fijado en lo que dicen estas gentes: "Las dos familias que el Señor había escogido han sido desechadas"? Así desprecian a mi pueblo, que para ellos ya no es una nación. (Jeremías 33, 24)

  • Esto dice el Señor: Yo, que he hecho un pacto con el día y con la noche, y que he fijado leyes al cielo y a la tierra, (Jeremías 33, 25)

  • Palabra que el Señor dirigió a Jeremías cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército, con todos los reinos de la tierra sometidos a su imperio y a todos los pueblos, atacaban a Jerusalén y a todas sus ciudades. (Jeremías 34, 1)

  • Esto dice el Señor, Dios de Israel: Vete a hablar a Sedecías, rey de Judá, y dile: Esto dice el Señor: Voy a entregar esta ciudad en manos del rey de Babilonia, que la prenderá fuego. (Jeremías 34, 2)


"Feliz a alma que atinge o nível de perfeição que Deus deseja!" São Padre Pio de Pietrelcina