Fondare 1648 Risultati per: Dor
Guedor, Ajió, Zacarías y Miclot. (I Crónicas 9, 37)
Reconstruyó la ciudad, todo alrededor desde el terraplén hacia la periferia, y Joab reconstruyó el resto de la ciudad. (I Crónicas 11, 8)
Mató también a un egipcio que medía dos metros y medio de alto y tenía una lanza semejante a un enjullo de tejedor; fue contra él con un palo, le quitó al egipcio la lanza y con ella lo mató. (I Crónicas 11, 23)
Joela y Jebadías, hijos de Yeroján, de Guedor. (I Crónicas 12, 8)
de la tribu de Isaca, buenos conocedores del momento en que debía actuar Israel y el modo como debía hacerlo, 200 jefes y todos los hermanos a sus órdenes; (I Crónicas 12, 33)
Más aún, desde los alrededores inmediatos hasta las lejanas tribus de Isacar, Dan y Neftalí venían a Hebrón con asnos, camellos, mulos y bueyes con pan, harina, higos, pasas, vino, aceite, ganado mayor y menor en abudancia, pues era fiesta en Israel. (I Crónicas 12, 41)
y dijo a toda la asamblea de Israel: "Si os parece bien y creéis que ésta es la voluntad del Señor, nuestro Dios, enviaremos mensajeros a nuestros hermanos esparcidos por todo Israel, a los sacerdotes y a los levitas que habitan en las ciudades y campos de alrededor, para que vengan a reunirse con nosotros, (I Crónicas 13, 2)
En su presencia, esplendor y majestad; en su santuario, poder y alegría. (I Crónicas 16, 27)
dad gloria al nombre del Señor. Traed ofrendas y entrad en su presencia, adorad al Señor en el atrio sagrado. (I Crónicas 16, 29)
envió a su hijo Hadorán al rey David para saludarlo y felicitarlo por haber atacado y vencido a Hadadézer, pues Tou estaba en guerra con Hadadézer. Le envió objetos de oro, plata y bronce, (I Crónicas 18, 10)
los jefes amonitas dijeron a Janún: "¿Tú crees que David te envía consoladores con el fin de honrar a tu padre? ¿No los habrá enviado más bien con el fin de explorar, espiar y destruir el país?". (I Crónicas 19, 3)
Se reanudó la lucha con los filisteos, y Eljanán, hijo de Yaír, mató a Lajmí, hermano de Goliat de Gat, el cual llevaba una lanza cuya asta era como un enjullo de tejedor. (I Crónicas 20, 5)