Mosaico decorativo

Fondare 1742 Risultati per: Don

  • En ti esperan los que saben tu nombre, pues no abandonas, Señor, a quien te busca. (Salmos 9, 11)

  • que en tu presencia resplandezca la justicia, que tus ojos vean en dónde está la razón. (Salmos 17, 2)

  • Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza, mi roca, mi fortaleza, mi libertador, mi Dios, mi roca donde yo me refugio, mi escudo protector, mi salvación, mi asilo. (Salmos 18, 3)

  • los hijos de extranjeros palidecen y abandonan temblando sus refugios. (Salmos 18, 46)

  • ¿Quién reconoce sus propios errores? Perdóname, Señor, mis pecados ocultos, (Salmos 19, 13)

  • Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? A pesar de mis gritos, no acudes a salvarme; (Salmos 22, 2)

  • Por el honor de tu nombre, Señor, perdona mis culpas, por muy grandes que sean. (Salmos 25, 11)

  • Contempla mi miseria y mi dolor, perdona todos mis pecados; (Salmos 25, 18)

  • Señor, yo amo la casa donde tú resides, el lugar donde tu gloria habita. (Salmos 26, 8)

  • no me ocultes tu rostro, no rechaces con cólera a tu siervo; tú eres mi auxilio, no me abandones, no me dejes, oh Dios, salvador mío. (Salmos 27, 9)

  • Mi padre y mi madre me han abandonado, y el Señor me ha recogido. (Salmos 27, 10)

  • Maskil de David Dichoso aquel a quien se le ha perdonado la culpa y se le ha cubierto su pecado, (Salmos 32, 1)


"Nas tentações, combata com coragem! Nas quedas, humilhe-se mas não desanime!" São Padre Pio de Pietrelcina