Mosaico decorativo

Fondare 4345 Risultati per: Dios Fuerte

  • Ellos, entonces, gritaban más fuerte, y según su costumbre, se hacían cortes con espadas y lanzas, hasta chorrear sangre por su cuerpo. (I Reyes 18, 28)

  • A la hora de la ofrenda del sacrificio de Elías, se adelantó y dijo: "¡Señor, Dios de Abrahán, de Isaac y de Israel!, que se sepa hoy que tú eres Dios de Israel y yo tu siervo, y que por orden tuya he hecho todas estas cosas. (I Reyes 18, 36)

  • Respóndeme, Señor; respóndeme, y que sepa este pueblo que tú eres, Señor, el verdadero Dios, y así se convertirá de corazón". (I Reyes 18, 37)

  • El pueblo, al ver esto, cayó rostro en tierra, y exclamó: "¡El Señor es Dios! ¡El Señor es Dios!". (I Reyes 18, 39)

  • Se levantó, comió y bebió, y con la fuerza de aquel manjar caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el monte de Dios, el Horeb. (I Reyes 19, 8)

  • El Señor le dijo: "Sal y quédate de pie en la montaña ante la presencia del Señor". Y el Señor pasó. Sopló un viento fuerte e impetuoso que descuajaba los montes y quebraba las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. (I Reyes 19, 11)

  • Los súbditos del rey de Siria le dijeron: "El dios de ellos es dios de las montañas; por eso nos han vencido; pero luchemos contra ellos en la llanura, y verás cómo los venceremos. (I Reyes 20, 23)

  • Entonces un hombre de Dios se llegó al rey de Israel, y le dijo: "Esto dice el Señor: Ya que Siria ha dicho que el Señor es el Dios de las montañas y no el Dios de los valles, voy a entregar en tus manos a toda esa inmensa multitud, para que conozcáis que yo soy el Señor". (I Reyes 20, 28)

  • Nabot respondió a Ajab: "¡Dios me libre de darte la herencia de mis padres!". (I Reyes 21, 3)

  • Poned ante él dos hombres perversos que atestigüen contra él así: Ha maldecido a Dios y al rey. Sacadle luego fuera, y matadle a pedradas". (I Reyes 21, 10)

  • Llegaron luego los dos hombres perversos y, encarándosele, testificaron ante la asamblea de esta suerte: "Nabot ha maldecido a Dios y al rey". Entonces lo sacaron fuera de la ciudad y lo mataron a pedradas. (I Reyes 21, 13)

  • Sirvió a Baal y le adoró, irritando al Señor, Dios de Israel, exactamente como lo había hecho su padre. (I Reyes 22, 54)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina