Fondare 4267 Risultati per: Dios Falso
Josué se apoderó de todos estos reyes y de sus territorios en una sola expedición, porque el Señor, Dios de Israel, combatía por Israel. (Josué 10, 42)
Sólo a la tribu de Leví no se le dio heredad; el Señor, Dios de Israel, fue su heredad, como él se lo había dicho. (Josué 13, 14)
Moisés no dio heredad alguna a la tribu de Leví, porque el Señor, Dios de Israel, es su heredad, según él les había dicho. (Josué 13, 33)
Los hijos de Judá acudieron a Josué en Guilgal; y Caleb, hijo de Jefoné el queniceo, le dijo: "Tú sabes lo que el Señor dijo a Moisés, hombre de Dios, acerca de ti y de mí en Cades Barne. (Josué 14, 6)
Mientras los hermanos que habían ido conmigo desalentaban al pueblo, yo seguí fielmente al Señor, mi Dios. (Josué 14, 8)
Aquel día Moisés hizo este juramento: La tierra en la que has puesto tus pies te será dada en posesión perpetua a ti y a tus hijos, porque fuiste fiel al Señor, mi Dios. (Josué 14, 9)
Por eso Hebrón es posesión de Caleb, hijo de Jefoné, el queniceo, hasta el día de hoy, porque fue fiel al Señor, Dios de Israel. (Josué 14, 14)
Josué dijo a los israelitas: "¿Qué esperáis para ir a conquistar la tierra que os ha dado el Señor, Dios de vuestros padres? (Josué 18, 3)
Una vez hecha la descripción del país en siete partes, me la traeréis a mí, y yo echaré las suertes aquí, ante el Señor Dios nuestro. (Josué 18, 6)
No habéis abandonado a vuestros hermanos durante mucho tiempo hasta este día, cumpliendo así fielmente el mandato del Señor, vuestro Dios. (Josué 22, 3)
Ahora, puesto que el Señor, vuestro Dios, ha dado la paz a vuestros hermanos, como se lo había prometido, volveos e id a vuestras tiendas, a la tierra de vuestra heredad que os dio Moisés, siervo del Señor, en Transjordania. (Josué 22, 4)
Pero poned sumo empeño en cumplir los mandamientos y la ley que os mandó Moisés, siervo del Señor, en amar al Señor, vuestro Dios, seguir sus caminos, observar sus mandamientos, permanecer unidos a él y en servirlo con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma". (Josué 22, 5)