Mosaico decorativo

Fondare 5006 Risultati per: Dios De Toda Consolación

  • y vieron al Dios de Israel. Bajo sus pies había como un pavimento de zafiro, semejante en claridad al mismo cielo. (Exodo 24, 10)

  • No extendió su mano contra aquellos elegidos de Israel; y ellos vieron a Dios, comieron y bebieron. (Exodo 24, 11)

  • Aarón y sus hijos los llevarán puestos cuando entren en la tienda de la reunión y cuando se acerquen al altar a oficiar en el santuario, para que no incurran en pecado y mueran. Ley perpetua para Aarón y para toda su descendencia". (Exodo 28, 43)

  • Habitaré en medio de los israelitas y seré su Dios. (Exodo 29, 45)

  • Ellos conocerán que yo, el Señor, soy su Dios, que los saqué de Egipto para habitar en medio de ellos; yo, el Señor, su Dios". (Exodo 29, 46)

  • Le he llenado del espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y habilidad para toda suerte de trabajos, (Exodo 31, 3)

  • para tallar piedras de engaste, para trabajar la madera y para llevar a cabo toda clase de trabajos. (Exodo 31, 5)

  • Cuando el Señor terminó de hablar a Moisés en la montaña del Sinaí, le dio las dos tablas de la ley, tablas de piedra, escritas por el dedo de Dios. (Exodo 31, 18)

  • El pueblo, viendo que Moisés tardaba en bajar de la montaña, se reunió en torno a Aarón y le dijo: "Anda, haznos un Dios que vaya delante de nosotros, porque ese Moisés, el hombre que nos ha sacado de Egipto, no sabemos qué ha sido de él". (Exodo 32, 1)

  • Éste los tomó en sus manos, los fundió, los trabajó a cincel e hizo un becerro. Ellos dijeron: "Israel, ahí tienes a tu Dios, el que te sacó de Egipto". (Exodo 32, 4)

  • Bien pronto se han apartado del camino que yo les había trazado; han hecho un becerro fundido y lo han adorado; le han ofrecido sacrificios y han dicho: Israel, éste es tu Dios, el que te sacó de Egipto". (Exodo 32, 8)

  • Moisés aplacó al Señor, su Dios, diciendo: "¿Por qué, oh Señor, se ha de encender tu ira contra tu pueblo, al que sacaste de Egipto con gran fuerza y con mano poderosa? (Exodo 32, 11)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina