Mosaico decorativo

Fondare 1881 Risultati per: Descendientes De Israel

  • En Jerusalén se establecieron algunos de Judá y de Benjamín. De Judá: Atayas, hijo de Uzías, hijo de Zacarías, hijo de Amarías, hijo de Sefatías, hijo de Mahaleel, descendientes de Fares; (Nehemías 11, 4)

  • En total, los descendientes de Fares que se establecieron en Jerusalén eran cuatrocientos cincuenta y ocho hombres adultos. (Nehemías 11, 6)

  • El resto de Israel, de los sacerdotes y los levitas residían en todas las ciudades de Judá, cada uno en su propiedad. (Nehemías 11, 20)

  • El jefe de los levitas en Jerusalén era Uzí, hijo de Baní, hijo de Jasabías, hijo de Matanías, hijo de Micá, de los descendientes de Asaf, que eran cantores en el servicio del templo de Dios, (Nehemías 11, 22)

  • En tiempo de Zorobabel y de Nehemías todo Israel daba a los cantores y a los porteros las porciones correspondientes a sus necesidades diarias; daba también a los levitas la parte que les correspondía, y los levitas pasaban su parte a los descendientes de Aarón. (Nehemías 12, 47)

  • Así que cuando oyeron la ley, excluyeron de Israel a todos los extranjeros. (Nehemías 13, 3)

  • ¿No fue esto lo que hicieron vuestros padres y por lo que nuestro Dios hizo caer sobre nosotros y sobre esta ciudad toda esta calamidad? ¡Y vosotros aumentáis el ardor de su ira contra Israel profanando el sábado!". (Nehemías 13, 18)

  • ¿No fue éste el pecado de Salomón, rey de Israel? Y eso que entre tantas naciones no había un rey semejante a él: era amado de su Dios, y Dios le había constituido rey de todo Israel; sin embargo, también a él lo arrastraron al pecado las mujeres extranjeras. (Nehemías 13, 26)

  • Historia de Tobit, hijo de Tobiel, hijo de Ananiel, hijo de Aduel, hijo de Gabael, descendientes de Asiel, de la tribu de Neftalí, (Tobías 1, 1)

  • Cuando yo era joven y me encontraba en la tierra de Israel, toda la tribu de nuestro padre Neftalí se había separado de la dinastía de David y de Jerusalén, ciudad elegida entre todas las tribus de Israel para ofrecer sacrificios, pues allí se había construido y consagrado para siempre el templo, morada de Dios. (Tobías 1, 4)

  • Todas las tribus que habían apostatado, incluida la de nuestro padre Neftalí, ofrecían sacrificios al becerro de oro que había levantado Jeroboán, rey de Israel, en Dan, sobre todos los montes de Galilea. (Tobías 1, 5)

  • Sin embargo, yo, la mayoría de las veces solo, iba a Jerusalén para participar en las fiestas, como está mandado a todo Israel con mandamiento eterno, llevando las primicias, la décima parte de las cosechas y las primicias del esquileo de las ovejas, (Tobías 1, 6)


"O Senhor se comunica conosco à medida que nos libertamos do nosso apego aos sentidos, que sacrificamos nossa vontade própria." São Padre Pio de Pietrelcina