Mosaico decorativo

Fondare 1735 Risultati per: Conteo Del Pueblo

  • Le daré gracias en el país de mi destierro y anunciaré su poder y su grandeza a mi pueblo pecador. Convertíos, pues, pecadores, y practicad ante él la justicia, seguros de que él mostrará su misericordia con vosotros. (Tobías 13, 8)

  • Hacía poco que habían vuelto del destierro, que el pueblo judío se había reunificado y que los objetos del culto, el altar y el templo habían sido purificados de su profanación. (Judit 4, 3)

  • Los israelitas hicieron como les había ordenado el sumo sacerdote Joaquín y el consejo de ancianos del pueblo de Israel, que habitaban en Jerusalén. (Judit 4, 8)

  • Dios oyó su clamor y comprendió su angustia. El pueblo ayunaba día tras día en Judá y Jerusalén, mirando al templo del Dios omnipotente. (Judit 4, 13)

  • El sumo sacerdote Joaquín, los sacerdotes del servicio y los levitas, ceñidos sus cuerpos con cilicio, ofrecían el sacrificio perpetuo, las ofrendas y los dones voluntarios del pueblo. (Judit 4, 14)

  • Y preguntó: "Cananeos, decidme quién es el pueblo que habita en las montañas, cuáles son las ciudades que ocupa, qué contingente tiene de tropas, en qué consiste su fuerza y su poder, quién es el rey que guía su ejército (Judit 5, 3)

  • Ajior, jefe de todos los amonitas, le respondió: "Escucha, señor, la palabra de boca de tu siervo y te anunciaré la verdad de ese pueblo que habita en la montaña, que reside cerca de ti, y no te diré ninguna mentira. (Judit 5, 5)

  • Este pueblo desciende de los caldeos. (Judit 5, 6)

  • Después bajaron a Egipto, porque hubo un hambre general en Canaán. Allí permanecieron mientras encontraron comida. Allí se multiplicaron hasta hacerse un pueblo numeroso e incontable. (Judit 5, 10)

  • Así pues, poderoso señor, si hay algún delito en este pueblo, si han pecado contra su Dios, si existe algún motivo de caída, sepámoslo; y entonces, adelante, y los venceremos. (Judit 5, 20)

  • Tan pronto como Ajior terminó de hablar, todo el pueblo que estaba congregado ante la tienda comenzó a murmurar. Los magnates de Holofernes, los habitantes del litoral y los de Moab hablaban de despedazarlo. (Judit 5, 22)

  • "No tememos a los israelitas, pues es un pueblo sin fuerza y sin poder para una lucha dura. (Judit 5, 23)


"As almas! As almas! Se alguém soubesse o preço que custam". São Padre Pio de Pietrelcina