Fondare 944 Risultati per: Ciudad Santa
Pero entonces comenzó a levantarse de la ciudad la señal, una columna de humo; y Benjamín, volviendo los ojos atrás, se dio cuenta del incendio de la ciudad, que subía al cielo. (Jueces 20, 40)
huyeron por el camino del desierto, pero los que venían de la ciudad los alcanzaron y los mataron; (Jueces 20, 42)
Después dijeron: "Está cerca la fiesta del Señor que se celebra todos los años en Silo, ciudad situada al norte de Betel, al oriente del camino que sube de Betel a Siquén y al sur de Leboná". (Jueces 21, 19)
Partieron juntas y llegaron a Belén. A su llegada se impresionó toda la ciudad. Las mujeres comentaban: "¿Pero es ésta Noemí? (Rut 1, 19)
Lo cargó, fue a la ciudad y se lo enseñó a su suegra; sacó lo sobrante de la comida y se lo dio. (Rut 2, 18)
Después añadió: "Quítate el manto que te cubre y sosténlo". Ella lo sostuvo, y le echó seis medidas de cebada; se las echó a cuestas, y entró en la ciudad. (Rut 3, 15)
Booz subió a la puerta de la ciudad y se sentó. Cuando pasó el citado pariente le dijo: "Oye, ven acá y siéntate". Se acercó y se sentó. (Rut 4, 1)
Booz llamó a diez ancianos de la ciudad y les dijo: "Sentaos". Y se sentaron. (Rut 4, 2)
He determinado informarte para decirte: Cómpralo en presencia de los ancianos de la ciudad. Si quieres comprarlo, cómpralo; si no, dímelo, porque antes de ti no hay ninguno que pueda comprarlo, y yo soy el segundo". Él respondió: "Lo compraré". (Rut 4, 4)
tomo además por mujer a Rut, la moabita, mujer que fue de Majlón, para perpetuar el nombre del difunto sobre su heredad y para que no se borre su nombre de entre sus hermanos y de la puerta de la ciudad. Vosotros sois hoy testigos de ello". (Rut 4, 10)
Todos los años subía aquel hombre desde su ciudad a adorar y ofrecer sacrificios al Señor todopoderoso en Silo. Allí estaban los dos hijos de Elí, Jofní y Fineés, como sacerdotes del Señor. (I Samuel 1, 3)
Cuando llegó, Elí estaba sentado en su silla, al lado de la puerta, a la expectativa, pues su corazón temía por el arca de Dios. El hombre entró en la ciudad para contarlo, y toda la ciudad comenzó a gritar. (I Samuel 4, 13)